Historia
En Arizona existen yacimientos arqueológicos de restos humanos que datan de hace 12.000 años. Hace un milenio, los grupos principales que habitaron este territorio fueron los indios anasazi (ancestros de los indios pueblo), los hohokan (antecesores de los indios papago y pima) y los indios mogollón. Los apache e indios navajo, con los que lucharon los españoles desde el siglo XVI, llegaron a estas tierras poco antes de la llegada de los primeros europeos a Arizona.
El primer europeo que se adentró en el territorio, que hoy está administrado por el estado de Arizona, fue el monje franciscano Marcos de Niza en 1539. Este fraile buscaba Las Siete Ciudades de Cíbola, un paraje de inmensa riqueza según una leyenda que se había extendió por Nueva España. Francisco Vázquez de Coronado exploró Arizona en busca, como Marcos de Niza y con el mismo éxito, de las ciudades legendarias. Un siglo y medio más tarde, en 1692, el padre Eusebio Kino fundó veinticuatro misiones en Arizona. Al fervor misionero le siguió la explotación minera, ya que en 1736 el descubrimiento de plata cerca de la ciudad de Nogales atrajo a nueva población. Como consecuencia de estos descubrimientos, los españoles establecieron unos fuertes en Tubac y Tucson para defenderse de los indios hostiles, que se veían amenazados por la llegada de nuevos colonos. La importancia que iba adquiriendo este territorio y la nueva orientación política de la Corona española hacia los territorios periféricos de su imperio, hizo que se reorganizaran: administrativamente fue parte de la provincia de Sonora, y en 1776 se integró en las Provincias Internas de Occidente, que a su vez dependían formalmente del Virreinato de Nueva España, entidad administrativa con capital en la ciudad de México.
Tras la Independencia de México en 1821, Arizona formó parte de la provincia de Sonora. En 1846, al poco de comenzar la guerra entre México y los Estados Unidos de América, las tropas estadounidenses tomaron el territorio. Arizona fue tras la derrota mexicana, parte del inmenso territorio que México cedió a los Estados Unidos por el Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado en 1848.
Los Estados Unidos crearon el Territorio de Nuevo México como unidad administrativa para reorganizar su enorme ampliación territorial. A pesar del intento de los colonos americanos por declararse estado independiente, Arizona y el resto de Nuevo México siguió durante años administrado por el Congreso de los Estados Unidos. En parte por este descontento, durante la Guerra de Secesión (1860-1865) los colonos establecidos en Arizona se declararon partidarios de la Confederación. Las tropas confederadas intentaron ocupar Arizona y Nuevo México pero no lograron controlar el área de esta zona. Durante la Guerra, el Congreso accedió finalmente a dar satisfacción a los colonos y creó el Territorio de Arizona en 1863, como unidad independiente, un primer paso para su futura admisión como estado soberano en la Unión.
Los colonos siguieron llegando, gracias en parte a la llegada del ferrocarril en 1877 que unió Arizona con la costa de California, para establecer granjas y explotar las minas de oro, plata y cobre. La invasión de los colonos provocó la lucha entre éstos y los indios navajo y apache, una confrontación que marcó el tercio final del siglo XIX. En efecto, en 1864 Kit Carson organizó una campaña contra los indios navajo a quienes derrotó, pero las campañas contra los apache, liderados por Cochise y Jerónimo, continuaron hasta 1886, cuando se logró la rendición de este último.
La admisión de Arizona como estado de los Estados Unidos fue aprobada finalmente en 1912. El primer gobernador fue George W. P. Hunt quien fue elegido en siete ocasiones y que destacó por el desarrollo de presas y de sistemas de irrigación, construidos con los recursos de los ríos Sal, Gila, Verde y Colorado. Estas obras y el clima benigno de la zona de Phoenix permitieron una rápida colonización de ciertas áreas del estado. La riqueza minera (cobre sobre todo) y el desarrollo del sector agropecuario lograron que incluso durante La Gran Depresión que siguió al Jueves Negro de 1929 (véase Crisis de 1929), Arizona siguiera creciendo demográfica y económicamente. La Segunda Guerra Mundial permitió un nuevo aceleramiento de su economía, gracias a que este estado se convirtió en abastecedor de materias primas procedentes de la minería y del campo.
Algunos factores han permitido que continuara, sobre todo entre 1950 y 1980, el gran crecimiento demográfico que ha caracterizado a Arizona (multiplicó por cuatro su población en esos años). En efecto, en primer lugar la generalización del aire acondicionado en la década de los 50 permitió un mayor crecimiento demográfico (muchos jubilados llegaron en búsqueda de un clima suave y seco). En segundo lugar, en 1960, Arizona comenzó a desarrollar su industria y a prestar atención a otros sectores, como el turismo, para diversificar una economía que hasta entonces estaba excesivamente centrada en la agricultura y en la minería. Por último, en 1974 se comenzó el proyecto de Arizona central, que permitió utilizar los recursos del río Colorado para drenar agua en Arizona.
Arte y cultura
La primeras escuelas de Arizona fueron abiertas en el siglo XVII por los misioneros españoles. Años después de que Arizona fuera territorio estadounidense, fue inaugurada la primera escuela pública, en 1864, en la ciudad de Prescott. Hay más de medio millón de alumnos escolarizados en las escuelas públicas y privadas del estado. En Arizona existen 19 universidades públicas y 13 privadas, donde estudian anualmente cerca de 135.000 estudiantes. Los centros de educación superior más importantes son la Universidad de Arizona, en Tucson; Arizona State University, en Tempe, y Northern Arizona University, de Flagstaff, todas ellas fundadas a finales del siglo XIX. Asimismo, en 1969 se inauguró en Tsaile el Navajo Community College, la primera institución de educación superior norteamericana en una reserva india.
Entre las galerías y museos del estado destacan el Phoenix Art Museum; el Amerind Foundation Museum, en Dragoon; el Arizona Historical Society Museum, en Tucson; el Arizona State Museum, en la Universidad de Tucson; el Jardín Botánico del Desierto de Phoenix; el Fort Huachuca Historical Museum; el Heard Museum of Anthropology and Primitive Art, de Phoenix; el Museum of Northern Arizona, en Flagstaff y el University of Arizona Museum of Art, de Tucson. También son interesantes las ruinas prehispánicas como son los Monumentos Nacionales de Canyon de Chelly, Wupatki, Montezuma Castle, Navajo y Casa Grande.
En este territorio se hallan obras arquitectónicas de gran interés como la casa de Taliesin West, la de Frank Lloyd Wright o la ciudad de Arcosanti, diseñada por Paolo Soleri. Lógicamente también abundan los ejemplos de arquitectura de estilo español como la Misión de San Xavier del Bac, un monasterio franciscano de finales del siglo XVIII; el edificio que alberga el Heard Museum y el de la Biblioteca Pública de Nogales.
En este estado existen varias orquestas y compañías de teatro y ópera como la Compañía de Ópera de Arizona, la Compañía de Teatro de Arizona y las Orquestas Sinfónicas de Phoenix y de Tucson.
Entre los escritores nativos de Arizona destacan Marguerite Noble y Eva Antonia Wilbur-Cruce. Asimismo, escritores como Zane Grey, Mary Austin, Charles King y Haniel Long han ambientado algunas de sus novelas en Arizona.
El arte local está enormemente influenciado por las tradiciones indias, sobre todo por las manifestaciones artísticas de los indios navajo y hopi, tanto en trabajos de cerámica como en platería, cestería y tejidos.
Arizona cuenta con numerosos parques nacionales, entre ellos el Parque Nacional del Gran Cañón, el Scenic Lake Powell (el lago artificial más grande de los Estados Unidos), el Parque Nacional del Bosque Petrificado y el desierto de Sonora.
Los espectáculos más populares son los rodeos y como deportes más apoyados el baloncesto, donde sobresale el equipo de los Phoenix Suns, y el fútbol americano, con el equipo profesional de Arizona Cardinals.