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Del reconocimiento del 12 de octubre al olvido el resto del año de quienes arriesgan su vida por España

Las Fuerzas Armadas han pasado de ser consideradas prescindibles a convertirse en un recurso habitual del Estado, pero los militares continúan sin ver atendidas unas demandas profesionales y económicas que otros servidores públicos sí han logrado

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Redacción Tagoror Digital · 4 min de lectura
Del reconocimiento del 12 de octubre al olvido el resto del año de quienes arriesgan su vida por España
Felipe VI y la princesa Leonor en un momento del desfile de las Fuerzas Armadas | CEDIDA

11.10.2026 | Cáceres

Este 12 de octubre, con motivo del Día de la Fiesta Nacional, miles de militares volverán a representar ante la sociedad española los valores de servicio, sacrificio y compromiso que distinguen a las Fuerzas Armadas. Como cada año, la ciudadanía contemplará con orgullo a quienes mantienen una disponibilidad permanente para cumplir cualquier misión encomendada por el Estado, incluso cuando ello suponga asumir importantes riesgos personales.

Sin embargo, una vez concluyan los desfiles, los homenajes y las declaraciones institucionales, ese reconocimiento público volverá a contrastar con la falta de respuesta a reivindicaciones que la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), asociación mayoritaria de su escala, viene planteando desde hace años.

Durante mucho tiempo, determinados sectores políticos consideraron al Ministerio de Defensa como un departamento secundario e incluso prescindible. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos años han demostrado exactamente lo contrario. Las Fuerzas Armadas han asumido un papel cada vez más relevante en la gestión de crisis migratorias, emergencias provocadas por fenómenos naturales, operaciones internacionales, apoyo a las autoridades civiles y cualquier otra situación que requiera una respuesta inmediata por parte del Estado. No obstante, este incremento constante de responsabilidades no se ha traducido en mejoras equivalentes para quienes las desempeñan.

El año que ahora finaliza ha estado especialmente marcado por la entrada irregular de decenas de miles de migrantes en Ceuta y por la participación de personal militar, tanto en apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como en el desarrollo de cometidos propios relacionados con esta situación. ATME considera preocupante que las Fuerzas Armadas sean empleadas de forma creciente en escenarios de elevada complejidad sin que se hayan definido previamente, con la necesaria claridad, las garantías jurídicas, operativas y de protección que deben amparar a los militares desplegados. Quienes son llamados a intervenir en primera línea merecen disponer de medios adecuados, cobertura legal suficiente y las condiciones de seguridad necesarias para desarrollar sus cometidos.

Al mismo tiempo, continúan pendientes reformas que afectan directamente al futuro profesional y personal de miles de militares y de sus familias. Entre ellas figuran la actualización del sistema retributivo para aproximarlo al del resto de servidores públicos, el reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo, la aprobación de una Ley Única de la Carrera Militar que ponga fin a la temporalidad que afecta a la escala de Tropa y Marinería, la actualización de la Ley Orgánica de Derechos y Deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas y la mejora del actual modelo de representación profesional.

Además, este acto coincide con el inminente inicio de una nueva campaña electoral, en cuyo marco ATME ya ha trasladado a los principales partidos de ámbito nacional un conjunto de propuestas destinadas a dar respuesta a los problemas reales que afectan a los militares. La asociación espera que este nuevo ciclo político permita avanzar en soluciones largamente demandadas y que el desfile del Día de la Fiesta Nacional no sea únicamente una muestra de reconocimiento institucional, sino también el punto de partida para impulsar mejoras efectivas en los derechos, las condiciones profesionales y el futuro de quienes integran las Fuerzas Armadas.

La ausencia de avances en estas materias comienza a generar consecuencias cada vez más evidentes. Las dificultades para atraer y retener personal, la pérdida de talento y el creciente interés por desarrollar una carrera profesional fuera de las Fuerzas Armadas reflejan un problema estructural que no puede seguir ignorándose. La vocación de servicio constituye uno de los pilares de la profesión militar, pero no puede convertirse en una excusa permanente para retrasar reformas que resultan imprescindibles.

El mejor reconocimiento para quienes mañana desfilarán por las calles de España no debería limitarse a los aplausos, a los homenajes de una jornada o a los mensajes difundidos en redes sociales. El verdadero compromiso con las Fuerzas Armadas pasa por garantizar una carrera profesional digna, unas retribuciones acordes con la responsabilidad asumida y una protección efectiva para quienes son requeridos cada vez con mayor frecuencia para intervenir en situaciones que afectan directamente a la seguridad y al bienestar de la ciudadanía.

Con motivo del Día de la Fiesta Nacional, ATME traslada su felicitación a todos los españoles y su reconocimiento a los hombres y mujeres que sirven en las Fuerzas Armadas. Asimismo, reafirma su compromiso de continuar defendiendo los derechos profesionales, económicos y sociales de los militares y de sus familias, para que el respeto expresado cada 12 de octubre se traduzca también en medidas concretas durante el resto del año.