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El área de Medio Ambiente pretende la interconexión de todos los espacios y la puesta en marcha de proyectos específicos a través de corredores de biodiversidad

19.01.2022 | Tacoronte

El Ayuntamiento de Tacoronte ha encargado a la empresa pública Gesplan la encomienda para elaborar un plan director de todos los espacios del municipio calificados como rústicos de protección natural y paisajística.

“La intención de este plan es que se convierta en una herramienta útil para que la protección de estos espacios sea real”, indicó la concejala de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Carmela Díaz Vilela, quien añade que “esta es una necesidad, porque a pesar de que son zonas que cuentan con protección, no se realiza en los mismos actuaciones de en este sentido, porque no existe un plan director ni proyectos aislados que aborden cada uno de estos espacios”.

Por ello, Díaz Vilela plantea una interconexión entre todos estos espacios para proteger el ecosistema y añadió que, por ello, “este plan director va desarrollarse con los conceptos de corredores de biodiversidad e infraestructuras verdes, aprovechando todos los beneficios que nos aportan los ecosistemas”.

La concejala de Medio Ambiente de Tacoronte explica que en el municipio hay espacios bajo esta figura que son públicos y otros que son privados, que este plan director “nos permitirá evitar los usos inadecuados y desarrollar las medidas de protección necesarias en cada uno de ellos”. Aclaró, no obstante, que “no pretendemos actuar de manera coercitiva, sino proactiva, pues nuestra intención es desarrollar los proyectos para estos espacios”.

En este sentido, añadió que “cualquier acción sobre el territorio sería, en todo caso, más positiva que la inacción que ha imperado, pues también hay que saber qué hacer, cómo hacerlo y contar con las herramientas adecuadas, que en este caso, es el plan director”, que es una propuesta que ha surgido por inquietud en el equipo técnico del Ayuntamiento ante unos terrenos que, “simplemente estaban protegidos en el papel y consideraban que era necesario que se debía pasar a una protección efectiva”.

Este plan director afectaría a los barrancos y conos volcánicos del municipio, mediante la conexión con los espacios protegidos que se localizan actualmente en el litoral, en los acantilados y la zona alta, “posibilitando también este estudio la relación de los espacios o la recomendación de incorporar nuevas zonas de protección”.

Carmela Díaz Vilela indicó que esta planificación también contempla la rehabilitación de suelos altamente deteriorados y plantear los usos e intervenciones necesarias para su mantenimiento.

En este sentido, el técnico municipal Humberto Sosa, uno de los impulsores de estas acciones, señaló que “hay algunos espacios altamente deteriorados, como la montaña Fagundo, que ha sido maltratada con vertidos, con extracción de suelo y otras prácticas nocivas, que requieren de un plan de rescate y recuperación”. Estas acciones serían directas, “pero también tendrían una influencia en la sociedad, que descubrirá estas zonas de nuestro territorio y, además, este documento nos permitirá desarrollar los proyectos de protección y los usos”.

Díaz Vilela apuntó que en la encomienda a Gesplan se ha planteado que “se tengan en cuenta a las personas de este municipio que cuentan con una alta cualificación en estos temas, con los que se formará un equipo en el que también se incorporará a técnicos municipales”, un modelo que se ha adoptado en una de las acciones de conservación en uno de estos espacios, La Atalaya, que “dio origen a esta iniciativa, pues se consideró que las acciones tenían que estar conectadas con el resto de espacios, tanto en los usos humanos que se deben mantener, como los que se deben regular para proteger la biodiversidad y los elementos geológicos”.

Además, indicó que para establecer un estado de relaciones y colaboración con los propietarios, “se va a realizar un estudio sobre la realidad actual de estos espacios, en cuanto a determinar la titularidad o los usos y buscar acuerdos con ellos. Se trata de personas que están obligados a realizar acciones de protección sin recibir nada a cambio y por ello, hay que buscar una sintonía con convenios en aspectos como la custodia del territorio o de adquisición del suelo. No queremos solucionar el problema con sanciones, sino con otras fórmulas que conduzcan al cuidado desde el conocimiento, el respeto y el cariño. Lo contrario a lo que pretendemos, es la inacción absoluta”.

Imagen: La Atalaya (Tacoronte) | CEDIDA