El Colegio de Trabajo Social pide no confundir el aumento del gasto con la mejora efectiva de los Servicios Sociales
La entidad reconoce el avance de Canarias hasta la cuarta posición del Índice DEC, pero advierte de que el propio informe constata que el crecimiento del esfuerzo económico no se está traduciendo en la misma proporción en prestaciones y servicios

21.09.2026 | Santa Cruz de Tenerife
Canarias ocupa la cuarta posición del Índice DEC 2025 y alcanza la máxima puntuación en los indicadores que miden el esfuerzo económico en Servicios Sociales. Es un avance significativo. Pero el propio informe advierte también de un desequilibrio que el Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife considera imprescindible incorporar a la lectura de los resultados: el fuerte incremento del gasto no se está traduciendo en la misma proporción en prestaciones y servicios.
Por ello, el Colegio pide no confundir la mejora de la posición de Canarias en el Índice DEC con una mejora equivalente del Sistema Público de Servicios Sociales, especialmente cuando el reciente Diagnóstco y análisis multIsectorial de la situación y el estado de los Servicios Sociales en Canarias continúa identificando importantes debilidades estructurales.
“Nos alegramos de que Canarias haya dejado atrás las posiciones que ocupaba hace años. Es un avance que hay que reconocer. Pero no podemos confundir subir en un ranking con haber mejorado el sistema en la misma proporción. El propio DEC ofrece datos suficientes para hacer una lectura bastante más compleja”, señala la presidenta del Colegio, Maitane Cabrera.
Máxima puntuación económica, pero importantes déficits de cobertura La principal fortaleza de Canarias en el Índice DEC se encuentra en el importante crecimiento del esfuerzo económico. En 2024, el gasto del conjunto de las administraciones públicas canarias en Servicios Sociales alcanzó los 724,3 euros por habitante, frente a los 619,3 euros del año anterior y los 575,1 euros de media estatal.
Canarias obtene así la máxima puntuación en los tres indicadores económicos evaluados por el DEC. El gasto representa el 2,79 % del PIB canario y el 13,45 % del conjunto del gasto público.
Para el Colegio, este incremento constItuye una evolución positva y necesaria. Sin embargo, el volumen de gasto no puede utlizarse por sí solo como indicador de la fortaleza del sistema, especialmente cuando el propio DEC señala que el crecimiento de la dimensión económica no encuentra todavía una correspondencia proporcional en el desarrollo de prestaciones y servicios.
Los datos de cobertura muestran algunas de esas distancias. Canarias cuenta con un profesional en las estructuras básicas de Servicios Sociales por cada 2.261 habitantes, frente a uno por cada 1.363 habitantes de media estatal. Esto supone que cada profesional en las Islas tIene como referencia potencial una población aproximadamente un 66 % superior a la media del conjunto del Estado.
También permanecen por debajo de la media estatal diferentes indicadores relacionados con plazas residenciales para personas mayores y recursos residenciales y de atención diurna para personas con discapacidad.
El Colegio reconoce, al mismo tempo, los ámbitos en los que Canarias obtene mejores resultados, entre ellos determinados recursos de atención diurna para personas mayores, acogida para mujeres víctmas de violencia de género o alojamiento para personas sin hogar.
Es el propio Índice DEC el que utliza una expresión difcil de pasar por alto al analizar la evolución de Canarias: “derechos de papel”. Con ella describe la distancia que todavía existe entre los avances en el reconocimiento y ordenación de derechos y su traducción efectva en prestaciones y servicios para la ciudadanía.
“Precisamente porque reconocemos los datos positvos, creemos que hay que contar también los que muestran las carencias. No cuestonamos el cuarto puesto.
Cuestonamos que ese cuarto puesto pueda utlizarse como un diagnóstco completo del estado de nuestros Servicios Sociales”, afrma Cabrera.
El Diagnóstco obliga a ampliar la mirada Para el Colegio, los resultados del DEC deben leerse además junto a otro documento fundamental para comprender la situación del sistema: el Diagnóstco y análisis multIsectorial de la situación y el estado de los Servicios Sociales en Canarias, elaborado por un equipo investgador de la Universidad de La Laguna en el marco de la colaboración establecida con la Consejería competente en Servicios Sociales.
El estudio fue concebido precisamente para conocer en profundidad la situación del sistema, sus necesidades y funcionamiento y orientar futuras mejoras.
Entre las debilidades identIfcadas aparecen la “sobrecarga laboral crónica”, la falta de recursos económicos, humanos, materiales y tecnológicos, la ausencia de Historia Social
Única, la falta de herramientas de planifcación estratégica y unos sistemas de información califcados como “inefIcaces y obsoletos”.
El Diagnóstco también reconoce fortalezas importantes, entre ellas el compromiso profesional, la consolidación de funciones básicas, la capacidad de adaptación ante nuevas necesidades, la formación contInua y la coordinación horizontal.
Sus recomendaciones son igualmente signifIcativas: aumentar la inversión estructural, reforzar la atención primaria y la intervención comunitaria, mejorar la coordinación con otros sistemas de protección social, avanzar en las herramientas de planifcación estratégica, modernizar la organización y la gestión y ampliar las plantillas laborales.
Para el Colegio, estas conclusiones aconsejan prudencia antes de identificar el incremento del gasto con una transformación estructural ya consolidada de los Servicios Sociales.
“Tenemos dos fotografias que deben leerse juntas. El DEC refeja una evolución muy importante del esfuerzo económico y avances que reconocemos. El Diagnóstco muestra, al mismo tempo, un sistema sometdo a una fuerte presión y con carencias estructurales que todavía necesitan respuesta. Las dos realidades existen”, sostiene Maitane Cabrera.
La pregunta no es solo cuánto, sino en qué y para qué El Colegio considera que el crecimiento presupuestario abre ahora una cuestión fundamental. El dato agregado de gasto no permite conocer, por sí solo, qué parte de ese incremento está consolidando capacidad estructural del Sistema Público de Servicios Sociales.
Por ello, el debate no debería limitarse a cuánto se está gastando, sino incorporar otras preguntas: en qué se está invirtiendo, qué estructuras se están consolidando y qué resultados está produciendo ese esfuerzo en la atención a las personas.
“Si Canarias alcanza ya la máxima puntuación en esfuerzo económico y seguimos teniendo una rato de profesionales muy alejada de la media estatal, déficits de cobertura y necesidades de planificación reconocidas por los propios informes, es legítmo preguntarnos en qué se está traduciendo todo ese incremento de recursos”, señala Cabrera.
El Colegio recuerda además que un aumento del gasto social no significa necesariamente una reducción equivalente de las necesidades sociales. El propio Diagnóstico identifica vivienda, empleo, alimentación y ayudas económicas entre los ámbitos que las personas usuarias consideran necesario reforzar y constata las dificultades de los Servicios Sociales para responder por sí solos a problemas de carácter estructural.
A ello se suman cuestiones pendientes en la propia configuración del sistema. Canarias continúa sin obtener puntuación en el DEC por disponer de un Plan Estratégico con los requisitos evaluados ni por la implantación de una Historia Social Única, mientras el informe reclama una mejor articulación territorial y coordinación entre Gobierno de Canarias, cabildos y ayuntamientos.
Para el Colegio, ahí debe situarse el siguiente salto de los Servicios Sociales de Canarias: transformar el crecimiento presupuestario en mayor capacidad estructural, reforzar de forma estable las plantllas y la atención primaria y comunitaria, avanzar en la planifcación y los sistemas integrados de información y conseguir mayores niveles de cobertura.
“El Gobierno tene derecho a poner en valor los avances y el Colegio los reconoce cuando se producen. Pero nuestra responsabilidad como Colegio Profesional es ofrecer una lectura independiente y completa de la realidad de los Servicios Sociales. Colaborar con las administraciones es perfectamente compatible con señalar con claridad aquello que todavía debe mejorar”, sostiene Cabrera.
La presidenta concluye: “Canarias ha avanzado y eso es una buena noticia. Pero el verdadero indicador del éxito no puede ser únicamente cuánto gastamos ni qué posición ocupamos. Será comprobar que una persona que necesita los Servicios Sociales encuentra profesionales suficientes, una respuesta a tiempo y prestaciones capaces de hacer efectivos los derechos que tenemos reconocidos. Ese es el resultado que como Colegio Profesional queremos poder celebrar”.


