España retrasa sus relojes este domingo para dar la bienvenida al horario de invierno
El cambio de hora tendrá lugar la madrugada del 25 de octubre. Los relojes se atrasarán 60 minutos para adaptar la jornada a la menor disponibilidad de luz solar, aunque el ahorro energético y los efectos sobre la salud siguen siendo objeto de debate.

23.10.2026 | Redacción
España se prepara para el cambio al horario de invierno. Durante la madrugada de este sábado al domingo, 25 de octubre, los relojes deberán retrasarse una hora, una medida que se aplica cada otoño en el conjunto del país y que tiene como objetivo aprovechar mejor la luz natural durante los meses de menor luminosidad.
En la Península y Baleares, cuando el reloj marque las 03:00 horas, volverán a ser las 02:00. En Canarias, el cambio se producirá cuando sean las 02:00, momento en el que los relojes regresarán a la 01:00. De esta manera, la noche del sábado al domingo tendrá oficialmente una hora más.
¿Por qué se cambia la hora en España?
El cambio horario responde a una normativa europea que busca adaptar los horarios oficiales a las variaciones estacionales de la luz solar.
Durante la primavera se adelantan los relojes para aprovechar mejor la luz de la tarde, mientras que en otoño se recupera el horario de invierno, que permite disponer de más luz durante las primeras horas de la mañana.
El sistema está regulado en España por el Real Decreto 236/2002, que establece el adelanto de 60 minutos en marzo y el retraso de la misma cantidad en octubre.
La medida se ha mantenido durante décadas, aunque su utilidad continúa generando debate entre especialistas, instituciones y ciudadanos.
Los beneficios del cambio de hora
Entre las principales ventajas que tradicionalmente se atribuyen al ajuste horario destacan las siguientes:
1. Aprovechamiento de la luz natural.
El horario de invierno permite que amanezca antes según la hora oficial, facilitando la disponibilidad de luz durante las primeras horas de la jornada.
2. Posible ahorro energético.
El sistema se implantó con la expectativa de reducir el consumo de electricidad mediante un mejor aprovechamiento de la luz solar. Sin embargo, el ahorro real depende de los hábitos de consumo, las condiciones climáticas y las necesidades de iluminación y calefacción. Por ello, no debe considerarse un beneficio automático ni uniforme.
3. Adaptación de las actividades cotidianas.
El cambio modifica la relación entre el horario oficial y las horas de luz, lo que puede favorecer determinadas actividades laborales, educativas y comerciales durante la mañana.
No obstante, estos beneficios deben valorarse teniendo en cuenta los posibles inconvenientes para el descanso y la adaptación del organismo.
¿Cómo afecta a la salud?
El cambio de hora puede alterar temporalmente el ritmo circadiano, el sistema biológico que regula el sueño y la vigilia.
Aunque retrasar el reloj permite disponer de una hora adicional en la noche del cambio, algunas personas pueden experimentar durante los días posteriores dificultades para conciliar el sueño, somnolencia, cansancio o problemas de concentración.
Para facilitar la adaptación, los especialistas suelen recomendar mantener horarios regulares de sueño, exponerse a la luz natural durante el día y evitar las cenas copiosas o el consumo de estimulantes cerca de la hora de acostarse.
La adaptación puede variar de una persona a otra, por lo que conviene prestar especial atención a los niños, las personas mayores y quienes tienen horarios de trabajo irregulares.
¿Será este el último cambio de hora?
La fecha de este año ha reavivado el debate sobre la posible eliminación definitiva del cambio horario.
El calendario publicado en el Boletín Oficial del Estado mediante la Orden PCM/186/2022 recoge el 25 de octubre de 2026 como fecha de finalización del horario de verano para ese año. Sin embargo, que el calendario publicado termine en 2026 no significa que el cambio de hora vaya a desaparecer automáticamente.
La Unión Europea lleva años debatiendo la posibilidad de suprimir los ajustes estacionales, pero los Estados miembros no han alcanzado un acuerdo definitivo sobre qué horario debería mantenerse de forma permanente. Mientras no se modifique el marco normativo, el sistema continúa vigente.
Recomendaciones para el cambio
Para afrontar esta transición de forma sencilla, se recomienda comprobar que los relojes analógicos y los dispositivos que no se actualizan automáticamente estén correctamente ajustados.
También es aconsejable mantener una rutina estable de descanso y aprovechar la luz natural durante el día.
El cambio de hora vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que afecta a millones de personas: cómo organizar nuestra vida cotidiana en función de la luz solar. Aunque el sistema persigue un mejor aprovechamiento de la claridad natural, su continuidad dependerá de las decisiones que se adopten en el ámbito europeo y de la evaluación de sus efectos energéticos, sociales y sanitarios.

