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Pedro Martín, destaca que “esta actuación integral en la que hemos colaborado la Corporación insular y el Obispado permite a los vecinos y vecinas de Tacoronte recuperar una parte muy importante de su patrimonio y acervo cultural”

 

23.11.2021 | Santa Cruz de Tenerife

La Iglesia de Santa Catalina, en el término municipal de Tacoronte, ha reabierto sus puertas este martes, tras la finalización de las obras de restauración integral del templo, a las que se han destinado 2.032.802 euros, financiados con aportaciones del Cabildo de Tenerife y del Obispado Diócesis Nivariense. Al acto de reapertura han asistido el presidente insular, Pedro Martín; el obispo, Bernardo Álvarez; el alcalde de Tacoronte, José Daniel Díaz; el director Insular de Planificación del Territorio y Patrimonio Histórico, Emilio Fariña; y el arquitecto encargado del proyecto, José Yeray Santos Santana, entre otras autoridades municipales y eclesiásticas.

Pedro Martín ha destacado “que esta actuación integral en la que hemos colaborado la Corporación insular y el Obispado permite a los vecinos y vecinas de Tacoronte y a la ciudadanía de toda la isla recuperar una parte muy importante de nuestro patrimonio y acervo cultural. Por tanto, hoy es un día para celebrar que gracias al trabajo conjunto se ha podido realizar una rehabilitación de este inmueble para preservarlo como merece, dado su valor patrimonial y su antigüedad ”.

Bernardo Álvarez ha querido “agradecer la colaboración del Cabido de Tenerife que, mediante un convenio con la Diócesis, permite que a lo largo del año podemos ir restaurando diversas obras arquitectónicas y también bienes muebles. Si no fuera por esta contribución, sería imposible sostener y restaurar todo el patrimonio que la Iglesia tiene en esta isla”. El obispo ha valorado el trabajo realizado y ha recordado que esta iglesia, del año 1550, es uno de los principales monumentos catalogados como tal en la isla de Tenerife. Un templo con tres naves, con hermosos retablos que ha quedado magníficamente restaurado para impedir que todo el arte que alberga en su interior se pudiera ir estropeando”.

Emilio Fariña, por su parte, ha asegurado que la culminación de este tipo de actuaciones “ponen de manifiesto la importancia de la colaboración que debe darse entre ambas instituciones, a fin de proteger y conservar los bienes de titularidad eclesiástica integrantes de nuestro Patrimonio Histórico, para cumplir con el mandato de la Ley Patrimonio Cultural de Canarias, y para que la ciudadanía pueda acceder al disfrute de nuestro excepcional patrimonio cultural”.

Esta actuación, a la que se ha destinado un total de 1.808.768,52 euros, ha sido financiada en un 80 por ciento (1.447.570,65 euros) por la corporación insular, y en un 20 por ciento (361.892,66) por el Obispado de Tenerife. A ellos hay que sumar otros 222.074 euros en concepto de honorarios y tasas, que ha aportado el Obispado.

Los trabajos de mejora, realizados por la empresa Víctor Rodríguez e Hijos, han durado dos años y cuatro meses (del 9 de julio de 2019 hasta octubre de 2021) y han supuesto la rehabilitación integral del Templo Parroquial de Santa Catalina.

La jornada comenzó a las 17:30 horas con el traslado en procesión de la imagen de la patrona del municipio, desde el Santuario del Cristo de los Dolores hasta las puertas del templo parroquial. Posteriormente, tras la apertura de puertas, Bernardo Álvarez presidió una Eucaristía en la que se bendijo el trabajo realizado.

Las obras de mejora han consistido en rehabilitación del techo del templo (al que se ha añadido una nueva cámara de aislante térmico y un soporte de chapa marina), el acondicionado de los muros afectados por las humedades, la reconstrucción del baño existente y la restauración de las carpinterías.

También se ha llevado a cabo la impermeabilización perimetral exterior en los bordes de la iglesia, lo que impedirá la filtración de agua de escorrentías desde la plaza hasta el interior del templo, favoreciendo su circulación por la plaza.

Cabe destacar, además, el montaje de una nueva instalación eléctrica, la realización de canalizaciones empotradas en los paramentos verticales, y los múltiples trabajos de albañilería acometidos (reconstrucción o restauración de huecos de carpintería, colocación de travesaños de seguridad en las puertas de entrada o limpieza de elementos estructurales pétreos).

Imagen: Autoridades en la reapertura de la iglesia de Santa Catalina, Tacoronte, tras su restauración | CEDIDA