12.02.2026 | San Cristóbal de La Laguna
El Ayuntamiento de La Laguna y la empresa Effico han firmado este jueves 12 de febrero el nuevo contrato para conservación y mantenimiento del alumbrado e instalaciones eléctricas municipales, por importe de 18,7 millones de euros.
Se trata de uno de los mayores contratos del consistorio tinerfeño, por su cuantía económica y la importancia de este servicio público. Sin embargo, del acto de la firma no ha informado el consistorio en su web ni en redes sociales y la única información disponible es una nota publicada por Effico en su web.
Hay que recordar que los entresijos de este concurso público han provocado polémica política en el Ayuntamiento de la Ciudad de los Adelantados y que algunos de los principales medios informativos canarios publicaron sonados titulares sobre los extraños hechos que rodean este expediente.
De hecho, la contratación de Effico -que había quedado segunda en el concurso- es consecuencia de una resolución del Tribunal de Contratos Públicos de Canarias (TACP), que dio la razón a esta empresa, obligando al Ayuntamiento a anular la adjudicación inicial del concurso a la UTE ImesApi-Emelsa.
CONFLICTOS DE INTERESES
El motivo es que el TACP apreció un “evidente” riesgo de conflicto de interés en esta licitación por los sorprendentes vínculos familiares entre funcionarios, la inicialmente adjudicataria y el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Tenerife (COIITF), al que contrató el Consistorio para que valorara las ofertas presentadas y, en concreto, el criterio que resultó decisivo y el único que daba pie a juicios de valor.
A raíz de un recurso presentado por Effico, este tribunal administrativo, adscrito al Gobierno de Canarias, constató que la secretaria del COIITF —a la sazón jefa de Servicios Municipales y Medio Ambiente en el Ayuntamiento lagunero cuando se decidió esta contratación de asistencia técnica— es también la esposa del delegado de ImesApi.
Pero es más: el actual jefe de este servicio en el Consistorio de La Laguna es hijo del decano del COIITF. Y el Tribunal de Contratos Públicos no pasó por alto que el informe del colegio profesional proponiendo como ganadora a ImesApi-Emelsa fue asumido al pie de la letra por el citado funcionario.
A juicio del TACP, el Ayuntamiento no podía desconocer estas relaciones de parentesco, porque eran públicas y notorias, pese a lo cual rechazó sin más las quejas presentadas por Effico y siguió adelante con la adjudicación a ImesApi-Emelsa, “favoreciendo un potencial conflicto de intereses que ha arrojado una sombra más que razonable de duda sobre la imparcialidad de la evaluación” de las propuestas de las empresas concursantes.
Para los miembros del tribunal administrativo, “resulta absolutamente inverosímil” que en el Colegio de Ingenieros Industriales el informe con la valoración de las ofertas “fuese remitido al Ayuntamiento sin que la Junta de Gobierno [es decir, órgano en el que es secretaria la esposa del directivo de la empresa propuesta como ganadora] diera, como mínimo, su visto bueno”.
LA EXTRAÑA CONDUCTA DEL AYUNTAMIENTO
En este contexto, resulta llamativo que el Consistorio no ha emitido comunicado alguno sobre la firma del contrato con Effico ni tampoco del acuerdo para adjudicarlo a esta empresa, y en cambio sí lo hiciera en mayo del pasado año con la adjudicación a ImesApi-Emelsa, posteriormente anulada.
Tanto a partidos de la oposición política lagunera como a las empresas del sector les ha llamado la atención la actitud y las decisiones del Ayuntamiento con este expediente. Las mayores críticas han provenido de PP -que ha llegado a sopesar exigir una comisión de investigación- y VOX, aunque también Unidas Se Puede y Proyecto Drago exigieron también explicaciones por lo ocurrido con esta licitación.
Hay que tener en cuenta que en octubre de 2025, cuando ImesApi-Emelsa solicitó, en un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que se suspendiera de forma cautelar la anulación de la adjudicación a su favor, el Ayuntamiento, sorprendentemente, no se opuso. Se limitó a exponer en un escrito de apenas un folio que los magistrados hicieran lo que procediera en derecho, sin argumentar si la suspensión sería o no perjudicial para los intereses municipales o para el interés general. Es decir, una postura incoherente con su acatamiento de la resolución del TACP.
Por el contrario, Effico alegó ante el TSJC el perjuicio que se causaría al interés general que el servicio de mantenimiento del alumbrado público se prestara en precario hasta que el litigio judicial se resolviera, lo que podría prolongarse entre dos y cuatro años.
Tal situación habría impedido implantar mejoras sin coste para el Ayuntamiento, como la renovación completa de la flota de vehículos, el incremento de plantilla previsto en el pliego y el ofertado como mejora por la citada empresa, la dotación anual de 250.000 euros para elementos decorativos luminosos de Navidad o la puesta a disposición de una nave industrial adicional de más de 700 m² para almacenamiento. A ello se uniría que el Comité de Empresa del servicio de alumbrado advirtió de que convocaría huelga si por esta situación se incumplían mejoras laborales y se perjudicaba al servicio público.
Finalmente, el 9 de diciembre, el TSJC rechazó la medida cautelar pedida por ImesApi-Emelsa, avalando de este modo la resolución del Tribunal de Contratos Públicos.
EFFICO: DOS DÉCADAS CON EL ALUMBRADO LAGUNERO
Así las cosas, Effico ha informado en su web de que, con la firma de este contrato, proseguirá el trabajo que ha llevado a cabo durante más de dos décadas en La Laguna, como encargada de este servicio en un municipio que, además, tiene el reto de albergar una ciudad Patrimonio de la Humanidad.
“Con un equipo operativo las 24 horas del día, preparado para actuar en cualquier núcleo lagunero, Effico afronta esta nueva etapa con la misma responsabilidad y cercanía que han marcado siempre su labor, reafirmando su compromiso con el desarrollo sostenible y el futuro de La Laguna en su conjunto”, subraya la empresa en su comunicado.
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