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La continuidad de la gestión de la perrera municipal de Tacoronte está en peligro por el abandono y engaño que sufren por parte de José Daniel Díaz, alcalde de Tacoronte, y Antonio Gil, concejal de Sanidad

 

07.01.2022 | Tacoronte

 

El refugio municipal de Tacoronte fue presentado por el alcalde, José Daniel Díaz, y el concejal de Sanidad, Antonio Gil, como un logro a su gestión. Así lo manifestaron en una extensa nota de prensa publicada en los medios de comunicación en febrero de 2021 donde, además, recalcaban que tras la rehabilitación se pondría en funcionamiento el servicio, a través de un convenio, que llevaba cinco años cerrado.

Sandra Ramos, concejala de la corporación tacorontera, se ha interesado por la gestión que se realiza en este servicio ya que entiende “es importante atender la situación en la que se encuentran los animales abandonados en nuestro municipio, de una forma eficaz y con garantías” y continúa afirmando “que no se le ha dado continuidad y estabilidad a esta competencia municipal desde que lo dejó de prestar la protectora APRAM, hace ya muchos años”.

La edil se ha hecho eco del llamamiento desesperado que hace en redes sociales la entidad DOGCAN, entidad a la que parece se le ha encomendado por parte de José Daniel Díaz y José Antonio Gil la gestión de la perrera municipal. La asociación denuncia que hasta este momento ha podido hacer frente a la alimentación de los animales que han sido acogidos en el albergue gracias a la buena predisposición de una empresa del municipio que le ha puesto facilidades, pero alcanzados los más de los cinco mil euros de deuda no podrá seguir suministrarle los piensos, con lo que se desconoce la suerte que correrán los 47 animales que bien por abandono o derivados por los servicios municipales se encuentran en las instalaciones.

Ramos manifiesta que “he solicitado el expediente que otorga la concesión del servicio y la respuesta que nos da el ayuntamiento es que no existe, han cargado la responsabilidad de una competencia municipal a una asociación tras la que hay una persona sin la más mínima seguridad jurídica, es indignante” sigue diciendo que “es una irresponsabilidad tremenda, pues parece que se adeuda más de 5000€ a una empresa tacorontera por la confianza puesta en la palabra del alcalde y el concejal, hecho de doble gravedad pues José Daniel Díaz es abogado y debe saber cómo se debe obrar a la hora de dar las concesiones para la explotación de los servicios”.

A día de la fecha se desconoce qué va a ocurrir con la perrera municipal y la suerte que correrán los 47 animales que se encuentran acogidos en ella, lo que sí es cierto, es que la forma de actuar de Daniel Díaz y Antonio Gil es de mala fe, pues provocan un perjuicio directo a terceros y un daño irreparable al servicio, y lo que es peor, dejan mucho que desear de la imagen que representa a los tacorontero.

Imagen: Perrera municipal de Tacoronte | CEDIDA