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En la noche de ayer, la Iglesia de San Pedro Apóstol acogía la lectura del pregón de las Fiestas de El Socorro 2018 de la mano de don Carlos Enrique Alonso Rodríguez, ante las miradas del numeroso público asistente

02.09.2018. Güímar

En la noche de ayer, la Iglesia de San Pedro Apóstol acogía la lectura del pregón de las Fiestas de El Socorro 2018 de la mano de don Carlos Enrique Alonso Rodríguez, ante las miradas del numeroso público asistente.

Don Carlos Alonso ha desempeñado diversos cargos en las administraciones autonómicas e insular, entre ellos el de director general de Asuntos Económicos con la Unión Europea del Ejecutivo autónomo, presidiendo en la actualidad el Cabildo Insular de Tenerife.

Tras su agradecimiento a las autoridades locales por su presencia en el acto, especialmente a la alcaldesa del Excmo. Ayuntamiento de Güímar, doña Carmen Luisa Castro; así como a la parroquia, y de especial manera a su cura-párroco, don Pedro José Pérez, por la designación brindada el presente año como pregonero de estas fiestas, iniciaba la lectura del pregón, en el cual reconocía «llegar a este instante con emoción. Buscando las miradas de los que conozco, de muchos de los que me han visto transitar por el camino del Socorro en estos años. De los que a través de la mirada, conozco en sus casas, siempre abiertas, en Güímar, por el Socorro o por cualquier día de visita. Será que no me siento visitante entre estas miradas que me son tan cercanas, aunque uno no sea de aquí», adentrándose incluso a narrar cuantas anécdotas vivió de pequeño con sus padres en Güímar.

Como no podía ser de otra manera, reminiscencias históricas hacían acto de presencia, que recordaban el motivo de celebración de estas preciadas fiestas. Y es que «la historia de la Virgen del Socorro es también la historia de un gesto. De una mano detenida en el aire y una piedra que no se lanza. La ceremonia que se rememora en la playa de Chimisay es el recuerdo de un instante, de un gesto que resume el encuentro entre una nueva civilización, la que conquistó el futuro de estas islas, con la vieja sociedad aborigen que habitaba en las islas antes de la conquista. Un instante que también cambió la historia de esta isla, desde las costas del Socorro, con nuevos colores, añadiendo a los de la arena oscura y a los pardos de las pieles de cabra, los colores vivos, ocres, carmines, púrpuras, naranjas que reflejan el manto de Chaxiraxi.» - recordando especialmente la versión de este encuentro ofrecida por el dominico Espinosa.

«La historia de este enclave comienza con un instante, el instante en el que pastores y guerreros se enfrentaron a un hecho milagroso e inexplicable. Pero son muchos los instantes que jalonan la historia de este pueblo industrioso y trabajador». Durante su pregón, recordaba la historia de Güímar a través de los años, especialmente vinculada a la agricultura, «un valle fértil que se convirtió en su día en la despensa de toda la isla», donde se vivieron «tiempos de alpargata, de sombreros, de cocinas de leña, de pescaderas que subían con el pescado en la cabeza desde la costa para venderlos casa por casa, con aquellas pesas de balanza y cayados de playa», conformándose como una gran época para el Valle.

Pero también mencionaba ‘cicatrices abiertas’ con las que Güímar ha debido convivir, como las que «dejó la extracción de áridos destinados al crecimiento del Sur. Sin duda, la riqueza de muchos y la avaricia de unos cuantos ha sido un costo para este municipio», todo ello en esa nube de avance en el turismo, del que Güímar no se incentivó de igual manera, pero en el que igualmente «hombres y mujeres comerciantes, industriales, promotores que en mucho ayudaron a sacar esta isla adelante. Con ellos avanzó Güímar.»

A pesar de todo ello, recuerda que «Güímar no ha terminado de hablar en cuanto a su papel en el desarrollo futuro de Tenerife. Está en una posición geográfica privilegiada. Mantiene intacto su carácter de pueblo y sus posibilidades estratégicas. Crece de forma sensata y está fijando una nueva población que tiene a su alcance, a poca distancia y con excelentes comunicaciones, tanto el área metropolitana como ese Sur donde el turismo sigue siendo de capital importancia».

Pasando el ecuador del mismo, pronunciaba uno de los momento más emotivos de este encuentro. «Venir al Socorro es venir a ver a amigos, acompañar a la Virgen es venir a acompañar a Güímar entero, es oler a albahaca. Visitar las casas de Cheo, de Domingo el Panorama, de los Campos o rendir visita a Dolo, a Javier, a José Manuel García, a la familia de Crucy o a la Mocana. Entrar con la patraca en la Ermita y llegarse a la playa a respirar el alisio. Las miles de personas que se congregan cada año en las fiestas del Socorro acuden a la llamada de una celebración que se mantiene más viva que nunca, que la mantienen ustedes, los güimareros. Y son esas tradiciones y recuerdos que mantenemos las que nos hacen diferentes y especiales».

El pregón comenzaba con una referencia expresa a El Socorro, y, como no podía ser de otra manera, acababa en él. Exactamente, a su Virgen del Socorro, a la madre de todos los güimareros y güimareras. «Me voy a permitir hoy también pedirle a la Virgen del Socorro que nos eche una mano. Que nos dé fuerzas para cargar con el peso de la responsabilidad de poner a Güímar y a Tenerife en donde se merecen. Estoy seguro que con el apoyo de Nuestra Señora esa carga será más fácil de llevar».

«Me queda en este pregón anunciar la fiesta. Anunciar a la isla entera que tienen en Güímar al mejor pueblo, al más hospitalario, al que custodia el origen de nuestra devoción mariana. Que disfruten de las fiestas del Socorro desde pronto en la mañana, que atiendan la hospitalidad con respeto y devuelvan fervor, alegría y música. Y que ayuden a conservar una tradición que en verdad es única en esta isla».

El acto concluía con la actuación musical de la banda ‘Patronato Amigos del Arte’, deleitando a los presentes con su buen hacer, una vez más; así como con la debida foto oficial para recordar.

Tras él, se seguía el ambiente festivo en el Caserío de El Socorro, con el concierto de la Agrupación Vocal e Instrumental ‘Amigos del Arte’, con la participación en esta noche del grupo ‘Anocheza de Güímar’, con la correspondiente entrega del premio ‘Domingo Díaz Martín’; y posterior ‘Noche Joven’, con el DJ Brain Cross al frente, en colaboración con Europa FM.