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La campaña, que se prolongará hasta el 21 de este mes, busca crear conciencia ciudadana sobre los daños que causa la contaminación lumínica en estas aves marinas, provocando accidentes en sus primeros vuelos.

El municipio de San Miguel de Abona se ha sumado a la campaña de la pardela cenicienta 2018, que se desarrollará hasta el próximo 21 de noviembre y coordinada por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre La Tahonilla, que depende del Área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife.

El objetivo de esta campaña, además del rescate de pollos accidentados, es la reducción de los posibles impactos y problemas, así como la colaboración de la ciudadanía y entidades públicas y privadas para conseguir el mayor éxito posible en la conservación de esta especie de ave marina protegida y vulnerable a la extinción.

Dicha iniciativa,  que cuenta con el apoyo de asociaciones y organizaciones dedicadas a la conservación y la divulgación del medio ambiente local y la oficina de voluntariado ambiental del Área de Biodiversidad del Cabildo de Tenerife, impulsa la acción denominada “Apagüañame la luz”. El objetivo principal, por tanto, es reducir el impacto lumínico que se produce en las localidades costeras con el fin de evitar el principal problema que tienen los pollos al realizar su primer vuelo rumbo al mar, convirtiéndose en la principal causa de accidentes de estas aves.

Los organizadores de esta campaña resaltan, por otro lado, que en base al calendario lunar los mayores picos de accidentes se producirán los días de la luna nueva, que coincide con el período comprendido entre el 2 y el 12 de noviembre.

Recomendaciones

Para contrarrestar el impacto de la contaminación lumínica se proponen una serie de acciones durante esas noches, como realizar un apagado secuencial de luces, la atenuación de la luz artificial, un uso responsable la luz artificial, bajar su potencia y/o intensidad, el apagado de las luces innecesarias y que las luces se dirijan hacia abajo (luz vertical).

La organización anima a la ciudadanía que colabore con la conservación de esta ave marina, “no dejando encendidas innecesariamente las luces exteriores y correr las cortinas por la noche para evitar el exceso de luz”.

Además, si se detectan ejemplares de pardelas accidentadas deben ponerse en contacto con el 112 y colocar al ave en una caja de cartón cerrada con perforaciones para que respire, así como no darle ni comida ni agua y dejar al animal en un lugar tranquilo hasta que el personal autorizado pase a recogerla.

Fotografía: Beneharo Rodríguez