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¿Y si mi hijo sufre acoso escolar?.

María del Carmen García Mora   02-10-2016   11:10:10   Tagoror Digital

El acoso escolar no es algo nuevo.

02.10.2016. Redacción

Por: Mari Carmen García Mora

Psicóloga Sanitaria. -Colegiada t-1412

Cada nos llega la noticia de que un niño ha sufrido daños importantes o lo que es peor, se ha suicidado a causa del acoso escolar (bullying), nos hacemos la misma pregunta: “¿por qué?, ¿cómo?”.

El acoso escolar no es algo nuevo. Este tipo de violencia de un grupo sobre un individuo ha estado presente siempre de una manera u otra en los colegios. ¿Entonces por qué ahora es tan importante y tan preocupante? Desde mi punto de vista influyen varios factores:

-Con el auge de las comunicaciones y las redes sociales, las noticias sobre acoso llegan a mucha más gente y desde muchos sitios diferentes: en Estados Unidos el acoso es mucho más frecuente que aquí y diferentes tragedias en colegios (Masacre de la Escuela Secundaria de Columbine, por ejemplo), provocadas por alumnos que han sufrido maltrato, han puesto tristemente “de moda”, el acoso.
-Indudablemente estamos viviendo en una sociedad más competitiva y exigente, en la que la violencia está mucho más presente.
-Creo que existe una individualización de la sociedad. Hay menos empatía y menos compromiso hacia los demás y eso se traduce que los compañeros no se implican en defender al acosado, aun siendo testigos de ese acoso.
Por lo tanto, podemos decir que se dan más casos de acoso escolar y que tenemos más información de estos sucesos.
Según una encuesta publicada por el periódico El País en el 2015, la media de población escolar en España que sufre acoso escolar es del 9.3% (8.3 en Canarias). Eso significaría que 1 de cada 10 niños que van al colegio en España, sufren acoso.
Lo que si podemos decir que es nuevo es el ciber acoso: extensión del acoso en los medios tecnológicos, por teléfono o por Internet, por el cual una persona (acosador) trata de minar y socavar la autoestima de otra (acosado o bullied), enviándole mensajes amenazantes, intimidatorios o chantajistas a través de servicios de e-mail o mensajería instantánea (tipo chat o messenger), sms o las redes sociales.
Las causas de este acoso son diversas: estructurales (el colegio es un grupo y representa las conductas grupales), sociales, educacionales, trastornos de conducta y otras.

El acoso típico suele comenzar con agresiones e intimidaciones que el agredido deja sin una respuesta adecuada y que hacen que los agresores aumenten la intensidad del acoso. Puede comenzar con insultos, motes dañinos, hablar mal del niño y volver a otros compañeros en su contra sembrando rumores malintencionados sobre él. Además, las amenazas para lograr que el niño haga algo que no desea, quitarle un objeto, la misma merienda y hasta pedirle dinero son otras de las manifestaciones del acoso escolar. El objetivo es hacerle sentir miedo a las agresiones, a las burlas, a que se cuente algo negativo sobre él. También, el acoso escolar se puede manifestar con agresión física:  ponerle la zancadilla, empujarle o robarle, esconderle o quitarle sus pertenencias.

Podemos distinguir cinco tipos básicos de acoso:

-acoso físico directo: golpear, empujar, tirar del pelo.

-acoso físico indirecto: espiar, seguir, romper objetos personales.

-acoso verbal: amenazar, burlar, resaltar defectos.

-acoso social: dejar de lado a un compañero, propagar rumores sobre un alumno, avergonzar y ridiculizar a un alumno en público.

-acoso cibernético: acoso a través de teléfono, redes sociales, sms, etc.

¿Cómo detectar el acoso?

La mayoría de las veces los padres y profesores son los últimos en enterarse de lo que les ocurre a los chicos. La vergüenza o el miedo a las represalias son los principales motivos. Señales de alarma que podríamos tener en cuenta serían.

—Estar atentos a los cambios en la conducta del niño: Se muestra más irritable, violento o tiene rabietas.

—Presenta síntomas psicosomáticos como dolores de estómago o de cabeza sin causa médica real.

—Se resiste a ir al colegio, tiene verdadero miedo a volver tras las vacaciones.

—Nunca quiere hablar sobre su vida escolar.

—Tiene un bajón repentino en su rendimiento.

—No quiere ir a las excursiones.

—Han dejado de invitarlo a las fiestas de cumpleaños.

—Empieza a perder o a aparecer con sus pertenencias escolares o personales rotas.

El acoso escolar o bullying tiene efectos negativos en la salud física, el bienestar emocional y el rendimiento académico de los niños, especialmente si dicha violencia se repite en el tiempo o es severa, además de influir en el clima escolar del centro educativo.

¿Qué hacer?
Si detectas que tu hijo es víctima de algún tipo de acoso en el colegio, lo primero sería conservar la calma. Que el niño o niña vea en los padres un pilar de apoyo, habla con él, y comprométete a ayudarlo a resolver este problema. Dile que él no es el culpable de esta situación. No le hagas sentirse culpable ni le abandones. Intenta siempre algo más.

Siéntate junto a tu hijo y habla del tema. Hazle sentir que está arropado, sin estimular la dependencia. Implica a tanta gente como sea posible y sigue esos consejos:

-Investiga en detalle lo que está ocurriendo. Escucha a tu hijo y no lo interrumpas. Deja que desahogue su dolor.

-Ponte en contacto con el profesor de tu hijo, con la dirección del colegio y con el jefe de estudios para alertarlos acerca de lo que ocurre, y pide su cooperación en la investigación y en la resolución de los hechos.

-No estimules a tu hijo para que se muestre agresivo o tome venganza. Empeoraría más la situación.

-Discute alternativas asertivas para responder a los acosadores y practica respuestas con tu hijo.

-En el caso de que el acoso continúe, prepárate para ponerte en contacto con un abogado.

-Dependiendo del grado de ansiedad y de miedo en el que esté envuelto tu hijo, búscale un psicólogo para ayudarle a que supere este trauma. Pero jamás te olvides que la mejor ayuda, en esos casos, es la de la familia.

-Mantén la calma y no demuestres toda tu preocupación. Demuestra determinación y positivismo.

-Intenta que el acoso no sea el tema principal de la familia. Intenta normalizar la situación en casa, planea más actividades de ocio en familia.

-Infórmate sobre el acoso, sus causas y sus consecuencias, no te dejes llevar por estereotipos como: “esto le pasa por que es débil, o por que no sabe hacer amigos”. El acoso es un acto muy complejo que no está determinado por las características de la víctima.

Como siempre, si tienes dudas o no te sientes capaz de llevar esta situación adelante, consulta con un profesional para que te asesore y ayude.

María del Carmen García Mora

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Psicóloga Sanitaria (UNED)
Máster de Psicología Clinica de la ULL
Experta en Mindfulness

 

 


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