Al Golpito

Todo parece indicar que el mundo a vuelto ha la normalidad, a su forma de vivir como lo hacíamos anteriormente

27.06.2020 | Redacción | Opinión

Por: Rafael J. Lutzardo Hernández

Todo parece indicar que el mundo a vuelto ha la normalidad, a su forma de vivir como lo hacíamos anteriormente. Con la llegada del verano, millones de personas se lanzan desesperadamente a ocupar las playas del Mediterráneo y del Atlántico. De pronto, el coronavirus parece ser que ha pasado a un segundo plano. Muchas personas parecen haber olvidado que todavía tenemos que seguir viviendo con el virus pandémico. Un virus, que sigue estando en todos los rincones del mundo y que en cualquier momento, si no respetamos las normas y protocolos sanitarios, podría volver como un repunte mucho más fuertes que hace tres meses anteriores. Tenemos que tener en cuenta, que la COVID-19 llegó al planeta tierra en una especie de espejo, de manera metafórica, con el objetivo de demostrarnos en realidad lo vulnerable que somos ante las leyes del universo o por la creación de un virus pandémico nacido de un laboratorio humano.

Por todo ello, y por la experiencia por la que hemos pasado en estos últimos meses, es importante no bajar la guardia, no confiarse y seguir los consejos de los especialistas sanitarios. No podemos permitirnos el lujo de darle otra oportunidad al coronavirus; de volver nuevamente a un confinamiento, de motivar miles de muertes y de vivir y ver nuevamente un mundo paralizado en todos los aspectos, pues de lo contrario el tejido empresarial y económico sería una verdadera catástrofe universal.

Por otro lado, los expertos de la agencia de salud de la ONU aseguraron que aún no hay indicaciones de que el COVID-19 se vaya a comportar de una manera más o menos agresiva durante el verano en el hemisferio norte, o el invierno en el hemisferio sur, por lo que se debe seguir un enfoque integral de salud pública. Los expertos recordaron que “la pandemia no ha terminado”. 

El director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud advirtió que los países de América Latina, así como los del hemisferio norte, no pueden confiar en la expectativa de que el cambio de estación y las temperaturas vayan a debilitar la transmisión del COVID-19.

La agencia de la ONU para la salud asegura que el mundo está en una etapa muy peligrosa porque el virus sigue propagándose con rapidez. Por ello, insta a todos los países a mantener una vigilancia extrema. En cuanto al rebrote que ha surgido en Pekín, se piensa que procedía de fuera de China.

La pandemia de coronavirus continúa acelerando y la Organización Mundial de la Salud anunció que este jueves se produjo el mayor número de casos de coronavirus en un solo día con 150.000. Casi la mitad de los casos de la COVID-19 se reportaron desde las Américas y también se informó de grandes cantidades en el sur de Asia y el Medio Oriente.

“El mundo se encuentra en una etapa nueva y peligrosa, lógicamente son muchas las personas que están cansadas de estar en casa y los países desean, con razón, abrir sus sociedades y economías, pero el virus sigue propagándose con rapidez, continúa siendo mortífero y la mayoría de las personas sigue siendo susceptible a él”, explico el director de la Organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Por ese motivo durante la rueda de prensa diaria donde se analiza la situación de la enfermedad, instó a todos los países a ejercer una vigilancia extrema y encontrar, aislar, diagnosticar y tratar todos los casos y rastrear y poner en cuarentena a cada contacto.

“Definición” de segunda oleada

Preguntado sobre cómo definiría y qué recomendaría a los países que se enfrentan a una segunda ola de coronavirus, como sería el caso de los europeos, el doctor Mike Ryan, director de los programas de emergencia de la Organización, indicó que no hay una definición específica de segunda ola y que en las enfermedades virales se pasa por una ola que alcanza un pico hasta que llega a un nivel muy bajo o indetectable y luego aparece esta “segunda oleada”, que es lo que se aprecia con la gripe cada año.  

Indicó que la situación que podría darse en algunos países es que tuvieran un segundo pico porque la enfermedad no se terminó de controlar y a continuación tuvieron un nivel muy bajo o imperceptible de la misma y podrían sufrir una segunda ola en otoño.

Brasil: Los profesionales sanitarios sufren las consecuencias de la COVID-19

En las últimas 24 horas se registraron más de 22.000 casos y 1000 muertos en Brasil. La mayoría de los casos se registraron en las regiones de Rio de Janeiro, Sao Paulo, Rio Grande, Espirito Santo y Pernambuco.

El doctor Ryan indicó que varía la situación según las áreas y destacó que 15.000 casos de coronavirus entre personal médico que trabaja en primera línea y 19.000 entre enfermeras y otro personal técnico sanitario.

Al mismo tiempo, destacó que la Organización Panamericana de la Salud trabaja estrechamente con las autoridades brasileñas a nivel federal y estatal.

Rebrote en Beijing

Acerca de las informaciones aparecidas en prensa sobre el posible hallazgo de una “cepa europea” en el rebrote de la enfermedad en la ciudad china de Beijing, Ryan señaló que hay que actuar con cautela a la hora de hablar de una “cepa europea”, ya que tanto las cepas como los virus se mueven alrededor del mundo.

“Por ejemplo, muchos de los virus que circulan en Nueva York son de origen europeo incluso en Japón tienen casos importados que proceden de Europa, por ello no hay que señalar a Europa como el origen del virus en absoluto. Lo que decimos es que la enfermad probablemente vino de fuera de Beijing en un momento dado”, explicó al tiempo que destacó la importancia de establecer cuándo ocurrió.

Indicó también que le tranquiliza que este brote en Beijing  sea de origen humano, lo que descarta una de las hipótesis de las autoridades chinas de que se hubiera producido una transmisión de animal a humano.

Los refugiados y el COVID-19

En la rueda de prensa estuvo presente también, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, quien pidió a los países que los apoyen durante esta pandemia, ya que se trata de una de las poblaciones más vulnerables.

Con movito del Día Mundial de los Refugiados, que se celebra mañana sábado, Filippo Grandi , y recalcó como aquellas personas desplazadas en campamentos no tienen cómo practicar la distancia física y tienen poco acceso al agua y al saneamiento.

El Alto Comisionado afirmó que la ONU se encuentra trabajando para mejorar sus condiciones a diario, pero la grave situación también se vive entre los migrantes que no viven en refugios, y están en países de acogida pasando por la pandemia.

“Pienso en los países de América Latina que acogen a cuatro millones de venezolanos, o en los refugiados en los centros urbanos de África, o los afganos en Irán, son poblaciones que están siendo muy impactadas por la pandemia de COVID-19".

Grandi explicó que en ese caso lo que más preocupaba actualmente es la amenaza a sus medios de vida.

“Los refugiados y migrantes sobreviven del día al día, en la informalidad. Esto ha sido detenido por la pandemia y las medidas de confinamiento”.

El Alto Comisionado pidió a las instituciones financieras internacionales que tengan en cuenta en los paquetes de ayuda a los países, a aquellos que acogen a una gran cantidad de migrantes y refugiados, que en un 80% son naciones de bajos y medianos ingresos.

Rafael J. Lutzardo Hernández

Rafael J. Lutzardo Hernández

Periodista y escritor. Actualmente colabora como columnista y realiza reportaje de sociedad en El Diario de Avisos.

Autor de numerosos prólogos de libros y programas de fiestas populares de nuestra tierra. Autor del libro "Vamos de Guachinches y otras casas de comidas"

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