El Cajón de los sueños

Esa sensación que sientes cuando el pecho se te oprime, la respiración se te entrecorta y con un suspiro intenso, cierras los ojos y piensas…

24.04.2020 | Redacción | Opinión

Por: Jesús Lara González de Quevedo

¿Sabes?...

Esa sensación que sientes cuando el pecho se te oprime, la respiración se te entrecorta y con un suspiro intenso, cierras los ojos y piensas…

¿Por qué?

Ese silencio que tus labios provocan, al recordar algo pendiente, algo que duele, que crees que nunca podrás hacer o decir.

Esa lagrima que recorre tu rostro, hasta acabar en tus labios, al escuchar una canción que te trajo un recuerdo inolvidable.

Ese recuerdo inolvidable, que es como si una espinita se te hubiera quedado clavada en lo más profundo del alma y solo pensamiento, un instante, una mirada y en algunas ocasiones un perdón, es la única forma de poder sacarla de lo más profundo.

Que difícil y complicado parece algunas veces cuando el orgullo, el daño o la distancia no nos dejan actuar y nos encerramos en nosotros mismos esperando, no sabemos el ¿Qué?

Que fácil y humilde puede ser, si olvidamos tanto rencor y nos atrevemos a dar el primer paso, ese primer paso que en solo un santiamén puede cambiar una vida completa. Solo saber que al decir aquello que tanto te reprimía, vuelves a respirar profundo y empiezas a notar como esa espinita ha desaparecido por completo, la sonrisa aparece de nuevo en tus labios y la sensación de bienestar es imposible de describir.

No perdamos nunca el tiempo, hay períodos en los que por un error, nos lamentamos toda la vida y lo único que conseguimos es dejar de ser nosotros mismos, convirtiéndonos en personas que jamás imaginaríamos.

Si hicimos daño a alguien que amamos, valoramos o queremos con toda la fuerza de nuestro corazón,

¡No perdamos el tiempo¡

Es algo que se acaba y no podemos volver a dar marcha atrás, por mucho que queramos o lo intentemos una y otra vez.

Pero lo que si podemos hacer es seguir adelante de una manera sencilla, diferente y más feliz. Solo tenemos que atrevernos a dejar el orgullo atrás y luchar por lo que de verdad queremos y nos importa aunque pongamos en riesgo cosas que sean secundarias.


 

Imagen: Jesús Lara González de Quevedo | Arona | Escritor | CEDIDA