Con el corazón

Ahora que por obligación tenemos que parar, ahora tenemos tiempo para estar con nosotros mismos y darnos cuenta de lo que realmente importa

24.03.2020 | Redacción | Opinión

Por: Sonia Rodríguez Acosta

Coach

Ahora que por obligación tenemos que parar, ahora tenemos tiempo para estar con nosotros mismos y darnos cuenta de lo que realmente importa. Del valor de una sonrisa, un abrazo a tus abuelos, un gesto de cariño de alguien a quien quieres etc…la lista sería inmensa como el grosor de lo que sentimos, si sentimos somos seres humanos con un corazón que palpita al ritmo de la vida. Una vida que de repente pone un stop a causa de un virus minúsculo, trayendo consigo un gran aprendizaje cargado de intención. Dentro de todo este caos nos encontramos con nuestro propio caos interno, emociones en ruleta rusa, miedos que desembocan o quizás ya estaban dentro. Todo ello constituye un desbarajuste, un párate y mírate para verte mejor. Es entonces cuando somos conscientes del valor de lo verdaderamente importante, del amor en toda su totalidad. Ya no hay abrazos por el momento, el contacto físico deja paso a besos y abrazos virtuales, que no sacian la sed del echarse de menos. Pero por lo menos los ves y sabes que están bien, esa tranquilidad calma tu alma y le da fuerza a tu corazón. Sin saber que lo que te mueve es la fuerza del amor, miles de hospitales llenos y los sanitarios poniendo todo de su parte para salvar vidas. Esto es amor del bueno, del que nutre el alma y la hace florecer. Te das cuenta que piensas más en esa persona especial que hasta el momento no te habías permitido sentir lo que estabas sintiendo, tú corazón ahí latiendo y tu viviendo otra realidad sin tiempo. Sin tiempo para escucharte a ti mismo. Que paradójico verdad estamos tantas veces sin estar, contando los segundos llenos de a ver si nos vemos y ahora con los ojos llenos de ganas de vernos. De tenernos un poquito para saborear cada minuto como si fuese un delicioso chocolate recubierto de amor y magia. El valor del amor es tan infinito que rodea la tierra y nos sobra infinito por llegar. Si de algo nos sirve esta pausa es para valorar lo que amamos, tenemos miedo de perderlo, y ese miedo nos hace ver lo afortunados que éramos y no lo sabíamos. Teníamos tanto amor y no lo veíamos. En estos momentos de incertidumbre donde todo es incierto, el valor del amor es alto porque nuestra visión ha cambiado, nuestro corazón se ha visto sorprendido por esta enorme sacudida que nos ha dado la vida. El amor y su valor son incalculables, es aquello inquebrantable que hace latir tu corazón.

Sonia Rodríguez Acosta

Sonia Rodríguez Acosta

Coach de vida
Coach de procesos emocionales
Coach nutricional
Especialista en gestión de la ansiedad, miedos, fobias, motivación, autoestima y educación emocional.

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