Desde La Mesa Mota

Oltra repitió la alineación que dispuso frente al Tarragona, con el único cambio de Naranjo por Paco Montañés, que se lesionó a última hora

26.01.2019. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Aunque el encuentro terminó sin goles, el Tenerife confirmó en la tarde-noche de este sábado una notable mejoría en su juego ante uno de los principales aspirantes para ascender de categoría, el Málaga, que se mostró como un equipo con mucho oficio, bien plantado sobre el césped.

El conjunto blanquiazul, con la reciente incorporación del sevillano Lasso y del serbio Racic, es sin duda alguna otro equipo, porque ahora sí elabora jugadas largas hace buenas combinaciones, tiene más fútbol en sus botas y agrada, como conjunto, a toda la afición, que no paró de animar durante todo este intenso choque ante un equipo que ha sido el mejor que ha pasado por el "Heliodoro Rodríguez" en la presente campaña.

Oltra repitió la alineación que dispuso frente al Tarragona, con el único cambio de Naranjo por Paco Montañés, que se lesionó a última hora.

Ambos conjuntos demostraron su calidad y fue un choque muy serio, igualado, con alternativas, en el que solo faltaron los goles, que son la esencia de este deporte. A pesar de ello, fue un encuentro entretenido, con el ritmo que se le exige a dos escuadras profesionales.

Reinó el respeto mutuo entre las dos plantillas y, en determinados periodos se puedo apreciar el temar de ambos conjuntos por encajar un tanto.

El Málaga intentó marcar, casi siempre, con tiros desde fuera del área, pero erró en sus oportunidades. Y el Tenerife, más intenso en ataque, estuvo a punto de inaugurar el marcador varias veces, sobre todo en la segunda mitad. En especial una doble ocasión local en el minuto 87, en el que el balón estuvo a punto de entrar en el marco malaguista, pero el portero Munir, en una gran intervención, logró despejar el esférico.

El Tete jugó a gran nivel, destacando Malbásic, el capitán Suso Santana y Jorge Sáenz y la notable mejoría en su juego de los laterales Héctor y Luis Pérez. Ningún jugador desentonó, por lo que los espectadores se fueron contentos del Estadio, porque el equipo insular tuteó a todo un Málaga, ante cerca de quince mil espectadores, una gran entrada, porque el equipo sí despierta ahora ilusión en las gradas.

En resumen, un empate muy justo por los méritos contraídos por ambos conjuntos, que jugaron a lo que saben.

La próxima semana, otra prueba de fuego para el Tete, que viaja a Galicia para enfrentarse al Deportivo de La Coruña. En "Riazor" veremos cómo se afronta la segunda vuelta de la Liga en los partidos fuera de casa, en la Península.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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