16.03.2026 | Redacción | Escrito
Por: Pilar Medina Rayo
Autora del libro "Óbolos para Caronte"
Encontramos numerosas leyendas que tratan de explicar el origen de la elección de los doce animales que forman el zodiaco chino.
La más popular nos cuenta que hace mucho tiempo el Emperador de Jade llamó a veinte animales de diferentes especies para participar en un carrera. A los doce que llegaran primeros a la meta, se les asignaría un puesto dentro del zodiaco. El recorrido pasaba por valles, montañas y un lago.
Entre los animales convocados, estaban la rata y el gato, grandes amigos. Sin embargo, ambos no eran buenos nadadores, por ello, al llegar el momento de cruzar el lago, hablaron con el buey para poder hacerlo sobre su espalda.
El buey, de carácter noble y bondadoso, accedió a ello. Pero justo antes de llegar a la orilla, la rata, ansiosa por ser la ganadora, empujó al gato al agua. También traicionó al buey, ya que éste pensaba que llegaría el primero, pero justo antes de llegar a meta, la rata saltó de su espalda colocándose primera y ganando la carrera. Por ello es la rata y no el buey, que quedó en segundo lugar, la primera de todos los animales del zodiaco.
Tras ellos fueron llegando los demás: el tigre, el cual no llegó antes a causa de la fuerte corriente del lago; el conejo, que llegó dando saltos de roca en roca; luego el dragón que llegó volando, y que no fue el primero porque por el camino tuvo que producir lluvias para ayudar a las gentes. Les siguieron la serpiente que, al asustar al caballo, avanzó sin problema quedando en sexto lugar y el caballo en séptimo; la cabra, el mono y el gallo, quienes pudieron alcanzar la orilla porque se ayudaron entre ellos para construir una balsa. El perro llegó en undécima posición tras haberse detenido a jugar en el agua; y el cerdo en duodécima al quedarse dormido después de un atracón de comida.
Por último, llegó el gato, pero ya no había sitio para él dentro de los doce animales elegidos para formar parte del del zodiaco. Desde ese día, el gato y la rata son enemigos naturales.
EL ORIGEN DE LOS ANIMALES DEL ZODÍACO.
Los eruditos creen que el zodíaco chino se originó durante el Período de los Estados Combatientes (475 a. C. a 221 a. C.), en el que durante tres siglos los diversos estados chinos rivales lucharon ferozmente por la ventaja territorial y el dominio. Finalmente, el estado de Qin se alzó con la victoria, estableciendo el primer estado chino unificado.
Sin embargo, no fue hasta la dinastía Han (202 a. C. a 202 d. C.) cuando la popularidad del calendario astrológico chino comenzó a crecer, resultando un tanto confuso el origen de los animales del zodíaco.
Una teoría popular señala que el zodíaco chino se originó a lo largo de las distintas rutas comerciales que confluyeron a través de la conocida como Ruta de la Seda. Los partidarios de esta teoría dicen que los animales del zodíaco representan a aquéllos que fueron introducidos en China por los budistas indios.
EL HOROSCOPO CHINO.
El zodíaco chino es un antiguo sistema de creencias, al que muchas personas consideran la herramienta necesaria que les ayudará a comprender el destino y los patrones de vida.
El calendario lunar chino está compuesto de ciclos de 60 años, divididos en cinco ciclos de 12 años cada uno, en el que cada nuevo año está representado por uno de los 12 animales del zodíaco, llamados “shÄngxiào” en chino. Los meses tienen entre 29 y 30 días de duración, ordenándose según los diferentes significados astronómicos. El año nuevo lunar es en la segunda luna nueva, después del solsticio de invierno, es decir, entre el 21 de enero y el 20 de febrero.
Mientras que la astrología occidental enfatiza en el día y mes en que nació una persona a la hora de asignarle su signo zodiacal. Por el contrario, el sistema chino considera el año de nacimiento como el factor más importante para determinar el destino de uno, de hecho, se cree que la personalidad y los acontecimientos importantes que ocurren en la vida de un individuo, están influenciados por los rasgos del animal zodiacal asociado a su año de nacimiento.
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