Cultura

Alvaro López Gil y Manuel Rodríguez Cruz contribuyeron a la mejora de las condiciones de vida de los habitantes del macizo

26.01.2019. Santa Cruz de Tenerife

Santa Cruz de Tenerife recordó hoy, en un sencillo pero emotivo acto, a los alcaldes pedáneos de Punta de Anaga Álvaro López Gil y Manuel Rodríguez Cruz, quienes darán nombre a un tramo de la carretera entre Chamorga y camino de Roque Bermejo y a la plaza del primer caserío, respectivamente.

El homenaje, a título póstumo, responde al acuerdo plenario adoptado por el Ayuntamiento capitalino el pasado mes de julio. Al acto asistieron diversos representantes de la Corporación municipal y de colectivos ciudadanos de Anaga, precisamente los impulsores del reconocimiento. También intervino la Unión Musical Aída.

Durante una breve intervención, el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, destacó la contribución fundamental de ambos para la mejora de las condiciones de vida de los vecinos y señaló que “hoy es un día muy especial para todos los habitantes del macizo de Anaga, para los residentes de Punta de Anaga, porque estamos dando las gracias a dos personas que se desvivieron por los demás y consiguieron grandes cosas”.

“Ellos fueron en vida un ejemplo para todos; y entre todos hoy les hacemos este homenaje, que nunca pagará lo que ellos dieron por estos pueblos, pero que, por lo menos, dejará sus nombres grabados para siempre en nuestra memoria”, dijo.

El alcalde aseguró a los presentes que “ustedes conocen mejor que nadie las dificultades que entraña la vida en los pueblos y caseríos de Anaga, lugares bendecidos por la naturaleza –subrayó- pero en los que esa misma naturaleza hace complicado el día a día”.

“La historia de Anaga es la historia del sacrificio y esfuerzo de todos sus habitantes por salir adelante, por hacer de la necesidad virtud, y por aprovechar cualquier oportunidad, por mínima que fuera, para progresar. Esa historia está resumida en la vida de estas dos personas a las que hoy distinguimos, a las que mostramos así todo el cariño que, sin duda, se merecen”, enfatizó.

Bermúdez consideró, además, que “no solo Anaga les rinde homenaje, sino también todo Santa Cruz, que está orgulloso de este macizo, de sus gentes, de su historia”.

“Y lo están –añadió- porque conservan como pocos otros lugares del municipio tradiciones seculares, que nos permiten mantener nuestra esencia como pueblo y preservarlas para las nuevas generaciones”.

A juicio del alcalde, “este sencillo homenaje de hoy es un reconocimiento a dos personas relevantes, pero también un homenaje a todos los habitantes del macizo de Anaga, a los pasados, a los presentes y a los que están por venir”.

En otro momento de su intervención, recordó que el avance y las mejoras de cualquier pueblo se deben, muchas veces, al trabajo de personas anónimas, que no se resignan a que las cosas sigan igual y luchan cada día para que esas otras personas con las que comparte vecindad vean incrementada su calidad de vida.

“Calidad de vida que no quiere decir que se hagan inversiones enormes o grandes proyectos, sino que permitan mejorar el día a día: un camino, un escuelita, un cementerio, la conexión telefónica, son pequeñas obras que, sin embargo, para los que viven en esos lugares, son de la máxima importancia”, añadió.

A este respecto, precisó que “cuando hay mucho por hacer, esas pequeñas actuaciones, son grandes avances, y todas forman parte de una historia que compartimos gustosamente y de la que estamos muy orgullosos”.

“Con este acto, el nombre de Alvaro López Gil y Manuel Rodríguez Cruz quedarán grabados para siempre en una calle y en una plaza en Chamorga, para que todos recuerden que, gracias a su esfuerzo y compromiso, Anaga es hoy mejor que lo que fue ayer”.

En representación de los homenajeados intervinieron brevemente Manuel Rodríguez, hijo de Manuel Rodríguez Cruz, y Juana Pérez, sobrina de Álvaro López Gil, quienes agradecieron al Ayuntamiento y a los colectivos y organizaciones cívicas el reconocimiento, que rescata de la memoria el trabajo realizado durante toda su vida.

Álvaro López Gil fue alcalde pedáneo de Punta de Anaga desde la década de los 50 y hasta finales de los años 70 del pasado siglo, mientras que Manuel Rodríguez Cruz lo fue entre 1937 y finales de la década de los 40.