Fallece Alberto Molina, una leyenda eterna del CD Tenerife
El histórico defensa blanquiazul, que disputó 413 partidos oficiales con el Tenerife, deja una huella imborrable en la historia del club y en el corazón de la afición tinerfeña

27.10.2026 | Redacción | Deportes
El tinerfeñismo está de luto. Alberto Molina Navarro, uno de los nombres propios de la historia del Club Deportivo Tenerife, ha fallecido este lunes, 26 de octubre, dejando tras de sí el recuerdo de toda una vida ligada al fútbol y a los colores blanquiazules.
Su nombre forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones de aficionados. Defensa de referencia y futbolista de enorme importancia para la entidad, Molina construyó una trayectoria que lo convirtió en uno de los grandes referentes históricos del conjunto tinerfeño.
Doce temporadas de compromiso con el Tenerife
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, Alberto Molina desarrolló buena parte de su carrera deportiva en el CD Tenerife, donde militó durante doce temporadas, entre 1963 y 1976.
Durante ese periodo disputó 413 partidos oficiales con la camiseta blanquiazul, una cifra que da una idea de su continuidad, su importancia en el equipo y su contribución a la historia de la entidad.
Su trayectoria quedó estrechamente vinculada a un club al que representó durante más de una década y con el que se ganó el respeto y el cariño de la afición.
Una trayectoria reconocida por el club
El legado de Alberto Molina fue reconocido por el CD Tenerife a lo largo de los años. En 1976 recibió la Insignia de Oro y Brillantes de la entidad y, décadas después, en 2021, fue distinguido como Leyenda Blanquiazul.
Estos reconocimientos simbolizan la importancia de un futbolista que dejó una profunda huella en la historia deportiva del club.
Su figura representa una etapa del fútbol tinerfeño que permanece viva en el recuerdo de quienes siguieron al equipo durante aquellos años y de quienes han conocido su historia a través de generaciones.
El fútbol canario despide a uno de sus referentes
La muerte de Alberto Molina supone una pérdida para el CD Tenerife y para el fútbol canario. Su trayectoria constituye una parte importante del patrimonio deportivo de la isla y su nombre seguirá unido a la historia de una entidad centenaria.
Hoy, el recuerdo de sus partidos, su entrega y su compromiso con el escudo blanquiazul adquiere un significado especial.
El tinerfeñismo despide a uno de sus futbolistas históricos, un hombre cuyo legado permanecerá ligado para siempre a la memoria del club y de su afición.
Descanse en paz, Alberto Molina Navarro.


