Economía

Ahora no se puede perder el tiempo en disputas personales o partidistas, es el momento de la unidad, para levantar Canarias con una estrategia común

04.05.2020 | Santa Cruz de Tenerife

Óscar Izquierdo ha declarado el respaldo de FEPECO al Pacto para la reactivación social y económica de Canarias, que ha presentado el Gobierno Autónomo, a los distintos partidos políticos, agentes sociales, económicos y al conjunto de la sociedad, porque es el momento de empujar todos en la misma dirección, sumando potencialidades, con el objetivo unificado de restablecer, cuanto antes, la senda de la recuperación. Tiene que ser un pacto de todos para todos. No se puede fallar en estos momentos críticos que padecemos, por querer imponer cada cual sus opiniones, no hay tiempo para la disputa, sino para el trabajo. La viabilidad del tejido empresarial, el mantenimiento o recuperación del empleo y el impulso de la productividad, nos compete a todos, cada cual en sus responsabilidades específicas. Ahora toca el consenso, el acuerdo y el diálogo por Canarias.

 

El Ejecutivo canario ha recogido íntegramente las peticiones que en los últimos tiempos ha realizado FEPECO insistentemente. Por lo tanto, es un acto de responsabilidad incorporarse, sin ninguna duda, a esta propuesta de consenso. El documentado presentado manifiesta la importancia del sector al denominarlo el motor de la construcción. Ya que se espera que pueda activarse más rápido que otros sectores económicos, señalando que su capacidad de tomar el liderazgo en estas primeras etapas de recuperación económica es evidente.

En primer lugar, la obra e inversión pública, que se convertirá en un elemento de estímulo prioritario ante esta nueva coyuntura. Obra pública de infraestructuras viarias¸ sanitarias, centros educativos o depuración de aguas, tratamiento y gestión de residuos. En segundo lugar, la construcción de viviendas, tanto en lo que se refiere a la puesta en marcha del Plan de Vivienda de Canarias 2020-2023, como a la rehabilitación, propiciando un efecto arrastre sobre la recuperación económica y por supuesto, el empleo. En tercer lugar, la inversión privada derivada, fundamentalmente, de dos grandes líneas, por un lado, la modernización, reforma y rehabilitación de la planta alojativa turística y de los espacios públicos anexos y por otro, aquellas obras destinadas a la adaptación a las exigencias de protección colectiva necesarias para afrontar los riesgos del COVID-19.  En cuarto lugar, una profundización en la formación de aquellos perfiles profesionales que sean requeridos y en quinto lugar, siendo el más perentorio, el compromiso de las administraciones públicas para agilizar los trámites para conceder licencias de obra, uno de los cuello de botella que impide la reactivación del sector de la construcción y frena la reconstrucción económica y social en Canarias. 

La simplificación, agilización y digitalización de las distintas administraciones y de sus procedimientos, tiene que ponerse como prioridad absoluta, para que el gobierno, los cabildos y los ayuntamientos, más que estorbar, sirvan para ayudar e impulsar a la iniciativa privada, que siempre es la generadora de riqueza social.