Mis Retales

Me gustaría creer que al final de este camino lleno de obstáculos me encontraré contigo y todas mis penas se esfumarán con un soplo de brisa fresca

20.03.2020 | Redacción | Relatos

Por: Magdalena Barreto González

Me gustaría creer que al final de este camino lleno de obstáculos me encontraré contigo y todas mis penas se esfumarán con un soplo de brisa fresca. La misma brisa que llenará mis pulmones de energía renovada y me hará sentir que estoy un poco más viva que ayer.

Me gustaría pensar que cuando pase la tempestad, tú serás la calma que acaricie mis sentidos y que arribaré a un puerto donde el agua es más clara y transparente.

Necesito creer que la vida está llena de oportunidades nuevas y que de un momento a otro llegará la mía y estaré ahí con todos mis sentidos para atraparla.

Quiero apostar que este laberinto de emociones encontradas entre sí, es sólo un jeroglífico más en mi vida y, que tarde o temprano, encontraré la palabra exacta para cada definición sin que sobren ni falten letras.

Voy a creer que se puede soñar tanto dormida como despierta, de una forma u otra, lo verdaderamente importante es hacer los sueños realidad.

No quiero olvidar que es cierto que "hasta el peor día de tu vida, sólo dura 24 horas", por lo tanto, sólo hay que resistir un poco antes de que vuelva a amanecer.

No quiero perder la ilusión de que quizás "hoy puede ser el mejor día de mi vida", que sólo hay que salir fuera y vivir.

Quizás hoy encuentre tu mirada en la esquina por la que he pasado de largo tantas veces.

Quizás hoy reciba una noticia que cambie mi vida para siempre.

Quizás hoy haga la maleta para ir a ninguna parte, sin ningún por qué y encuentre el lugar que siempre he buscado y las respuestas que siempre esperé.

Quiero ilusionarme pensando que las ilusiones no se agotan, que no se acaban mientras siga creyendo en ellas y que la esperanza no es sólo una palabra, sino un estado de ánimo que nos facilita el camino de cada trayecto.

No quiero olvidarme de "ser yo" en todo momento, pero tampoco quiero olvidar que cada día puedo ser mejor persona y que lo mismo, hay alguien a quien le puedo cambiar la vida con una simple palabra de ánimo, una sonrisa furtiva o una mirada sincera.

Quiero confirmar cada día que lo mejor está por venir, sin que ello implique dejar de disfrutar del momento actual. Alguien dijo que "el presente es un regalo" y como cualquier regalo, lo que importa no es el envoltorio sino lo que hay dentro. Así pues, da igual si las circunstancias no son las mejores, lo que cuenta es la esencia de cada uno.

Quiero afirmar sin miedo a equivocarme que no hay un día en el que no valga la pena levantarse, porque cada día puede ser una sorpresa inolvidable.

Necesito seguir creyendo que, aunque no gane algunas carreras, siempre quedarán nuevos proyectos y que algún día subiré al podio y gritaré: -"lo he conseguido"-.

Quiero seguir apostando por mi misma a pesar del miedo porque hay cosas que sólo dependen de mi aunque sea más fácil dejarlas en manos de otras personas, o sencillamente, encomendárselas al destino.

Quiero, necesito, deseo creer que nunca está todo perdido y que en la oscuridad también se puede llegar a ver, sólo es cuestión de acostumbrar la vista a vislumbrar sombras hasta que vuelva la luz.

Me prohibo pensar que pudo ser mejor, que debí tomar otra decisión o que me equivoqué de camino. Quiero convencerme de que fue como tuvo que ser, que sólo he hecho lo que debía, lo que creía y lo que sentía que debía hacer en cada uno de esos momentos.

Quiero aprender de mis errores pero no quiero dejar de equivocarme porque eso significará que sigo estando viva.

No quiero desfallecer sin haberlo intentado, no quiero que el desánimo se instale en mi vida. No quiero abrirle la puerta al pasado, no quiero convivir con la tristeza, no quiero hacerme amiga de la melancolía.

Quiero creer que todo es posible y que siempre puedo volver a intentarlo.

Magdalena Barreto González.

Magdalena Barreto González.

http://www.mividaenretales.blogspot.com

Magdalena Barreto González. Nacida en Santa Cruz de Tenerife en el verano de 1977.
Me defino como una chica de pueblo, crecí jugando en las calles de Granadilla de Abona, en una época en la que no sabíamos nada de nuevas tecnologías.
No soy escritora ni me atrevería a definirme como tal. Sólo soy una chica sencilla a la que le gusta escribir, quizás porque la lectura es una de mis pasiones y desde pequeña tuve mayor facilidad con el manejo de las palabras.

Fue en uno de los momentos más duros de mi vida cuando descubrí que necesitaba escribir porque haciéndolo me sentía más libre. Así que empecé a tejer letras, a hilvanar palabras, a coser frases y con ellas nació mi blog que también puedes seguir a través de Facebook

Esa soy yo; alguien que escribe porque simplemente haciéndolo se siente feliz.

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