Desde La Mesa Mota

La incapacidad del Tenerife para marcar un gol es tan evidente como patética y los delanteros blanquiazules parece que no le meterían ni un gol al arco Iris

La incapacidad del Tenerife para marcar un gol es tan evidente como patética y los delanteros blanquiazules parece que no le meterían ni un gol al Arco Iris, tal y como se desarrolló el partido de este sábado, en el Estadio Heliodoro Rodríguez López frente al Albacete Balompié, choque correspondiente a la décimo tercera jornada de Liga, que acabó 0 a 0, a pesar de las múltiples oportunidades que tuvieron ambos equipos.

Fue un partido entretenido, con justa igualada, porque si bien el conjunto manchego se mostró muy conservador y especuló durante fases del choque con el reloj, dispuso de varias ocasiones claras de inaugurar el marcador tanto en el período inicial (minuto 19, con dos tiros de Ortuño) como en las postrimerías (minuto 94, con un lanzamiento cruzado de Rey Manaj a la portería de Dani Hernández, que se estrelló en el poste contrario).

El Tenerife intentó desnivelar el encuentro en multitud de ocasiones, pero unas veces la mala fortuna de sus jugadores de vanguardia, con errores de cálculo en muchos de los pases de balón, y otras por aciertos defensivos del Alba, mostró nuevamente una inoperancia absoluta de cara al marco contrario, lo que parece un mal endémico de esta plantilla, a pesar de que José Luis Oltra puso sobre el césped a toda la artillería disponible, con Suso, Nano y Malbásic (más las aportaciones de Acosta) y en la última media hora con los cambios en los que dio entrada a Joao, Naranjo y Tyrone.

No hay manera de golear y es que los balones no les llegan muchas veces en condiciones a los puntas locales, porque los pases desde la medular no son todo lo correctos que se le exige a un equipo profesional y también porque los hombres de arriba no se ofrecen desmarcándose en condiciones.

Este Tenerife no termina de hacerse, a pesar del tiempo transcurrido desde el comienzo del campeonato y las jornadas pasan. Sólo ha conseguido un tercio de los puntos posibles (13 de 49) y así no se llegará nunca a buen puerto.

Al partido asistieron 10.528 aficionados, la segunda mejor entrada de este año. Al finalizar, un grupo de seguidores gritó pidiendo la dimisión del presidente del club, Miguel Concepción.

Encima, próximo partido en Pamplona (sábado 17, a la cinco de la tarde, hora insular), frente al Osasuna, que está en racha y que parece inexpugnable en el Reino de Navarra, donde ya cayó todo un Málaga. Hay que trabajar mucho durante la semana, para no recibir una manita en tierras pamplonicas. Aojalá, como dice el mago, me equivoque...

pacopego@hotmail.com

Foto: Abigail Keenan

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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