Desde La Mesa Mota

Una vez más, el Tenerife ofreció este sábado en la capital asturiana su peor versión de juego y perdió ante el Real Oviedo por la mínima (1-0)

12.01.2019. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Una vez más, el Tenerife ofreció este sábado en la capital asturiana su peor versión de juego y perdió ante el Real Oviedo por la mínima (1-0), en una deplorable actuación que ha vuelto a demostrar las grandes deficiencias del equipo blanquiazul, que no ha ganado ni un solo encuentro como visitante, en tierras peninsulares, en toda la primera vuelta del Campeonato de Liga, que acaba este fin de semana.

Esta temporada el Tenerife no levanta cabeza y tanto la directiva, como el preparador y cualquier aficionado esperan que, con la próxima llegada de varios refuerzos fichados ya en el mercado de invierno, el club insular mejore sus actuaciones en la segunda parte de la competición, que comienza el próximo domingo en el Estadio "Rodríguez López", a las cinco de la tarde, cuando nos visite el Gimnástico de Tarragona, uno de los cuadros más débiles de la categoría.

Un fútbol sin goles no es Fútbol (con mayúscula) y si encima se juega de manera imprecisa y precipitada, no se controla bien el balón y todos los rechaces favorecen al contrario, es muy difícil sacar algo positivo en un choque, como le ocurrió al Tenerife esta jornada en el "Carlos Tartiere". Baste decir que no tiró ni una sola una vez entre los tres palos de la portería ovetense, en los noventa y cinco minutos que duró el partido, por lo que José Luis Oltra mostró un gran enfado en la rueda de prensa posterior al encuentro.

El Oviedo salió en tromba y desdibujó a un Tenerife que volvió a salir muy frío, distante y nada concentrado. Así las cosas, sólo le aguantó 23 minutos al cuadro carballón, que marcó por medio de Yoel Bárcenas, que soltó un cañonazo desde fuera del área, sin oposición alguna y libre total de marca, desde fuera del área.

El conjunto visitante llegó a Oviedo con la baja por sanción del capitán Suso Santana y la ausencia de del catracho Bryan Acosta, ya desvinculado del club y traspaso a un equipo de Estados Unidos, al que quiso marcharse. Estas dos bajas se notaron bastante.

Cabe destacar que uno de los jugadores oviedistas más importantes, el puntero (de Punta del Hidalgo) Omar Ramos, ex-blanquiazul, se lesionó a la media hora del comienzo del choque y tuvo que abandonar el terreno de juego, después de unos minutos iniciales en el que destacó de forma brillante, creando mucho peligro entre líneas.

El partido fue muy decepcionante y solo cabe reseñar una oportunidad de Paco Montañés, en el minuto 41, que incomprensiblemente mandó la pelota a las nubes, cuando estaba en inmejorable posición para marcar, muy cerca de la portería de Champán.

Esperemos que las próximas incorporaciones de Coniglio, de Dos Santos (ambos argentinos) y del sevillano Borja Llarena contribuyan a mejorar la imagen de este pobre Tenerife, que no tiene recursos ahora mismo para eludir un indeseable descenso de categoría. Confiemos en la suerte y en la participación de estos refuerzos del mercado de invierno, que empiezan a entrenar con su nuevo club este mismo martes.

No puede explicarse que un equipo de fútbol profesional juegue tan mal a este deporte. Todavía queda muchísimo trabajo por delante, si no quieren verse sumidos en el pozo.


 


 

Imagen: templosdelfutbol.com

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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