Desde La Mesa Mota

Como dijo el propio entrenador blanquiazul al final del encuentro, a su equipo le faltó intensidad en la presión y tranquilidad en determinados momento y se mostró como un conjunto sin personalidad (Imagen: La Liga)

17.02.2018. Redacción / Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Gracias a que se encontró con un penalti a su favor, a los tres minutos de juego (que transformó en gol el reaparecido delantero italiano Samuele Longo) y a las numerosas ocasiones falladas estrepitosamente por el Alcorcón a lo largo de todo el partido, un pobre Tenerife consiguió al final empatar (1-1) en el estadio de la localidad madrileña este domingo por la tarde.

Como dijo el propio entrenador blanquiazul al final del encuentro, a su equipo le faltó intensidad en la presión y tranquilidad en determinados momento y se mostró como un conjunto sin personalidad.

Para este comentarista, el Tenerife sigue estando muy mal y sus jugadores se pasaron la mayor parte del choque corriendo detrás del balón, porque sigue sin tener un claro esquema ofensivo. En esta jornada se notó en demasía la ausencia de Luis Milla en el centro del campo y de Camile y Cámara en los laterales y ciertamente no funcionó esta vez el tándem Aitor Sanz-Alberto Jiménez.

Además, en los extremos y en la media punta fracasaron tanto Juan Villar como Víctor Casadesús, completamente anulados por los defensas del Alcorcón, equipo que practicó un fútbol muy veloz y eléctrico, que desarboló casi siempre a la retaguardia blanquiazul, aunque afortunadamente sus delanteros no estuvieron nada acertados frente al marco de Dani, que fue en esta ocasión el mejor de los visitantes.

El Tenerife volvió a mostrar sus defectos pasados, porque pierde demasiados balones, no recoge los rechaces del rival y comete muchos errores en los pases. Es como si este equipo tuviese un mal crónico y endémico, que por ahora no tuvieron solución con Martí ni presuntamente la tienen de momento con Etxebarría. Al Tete le ha mirado un tuerto esta temporada y vuelvo a repetir, por enésima vez, que hay que concentrarse en llegar al "campo base" de la salvación, esto es conseguir cincuenta puntos y luego Dios dirá.

Los goles del partido de este domingo vinieron como consecuencia de dos penas máximas. El primero, a los tres minutos, por claro derribo de Juan Villar en el area alfarera, que logró convertir Longo, cuando solo se llevaban jugados tres minutos de encuentro; y el segundo, a la media hora, por agarrón de Luis Pérez a un delantero local, penalti que logra transformar Álvaro Peña engañando al portero Dani Hernández.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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