Desde La Mesa Mota

Cuando nadie daba un duro por el equipo isleño, el C.D. Tenerife consiguió este domingo un meritorio triunfo en el "Carlos Belmonte" frente al Albacete Balompié (Imagen: José Luis Martí, entrenador C.D.Tenerife)

07.01.2018. Redacción / Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Cuando nadie daba un duro por el equipo isleño, el C.D. Tenerife consiguió este domingo un meritorio triunfo en el "Carlos Belmonte" frente al Albacete Balompié, tras lograr marcar Víctor Casadesús el segundo gol y definitivo gol a falta de solo tres minutos para el final, en un encuentro muy malo y muy extraño, en el que se sucedieron muchos lances.

Tras una primera parte para olvidar, el Tete encajó el tanto de Jeremy Bela a los tres minutos de la reanudación, y nueve minutos después el colegiado Oliver de la Fuente señaló un penalty al Alba, por mano clara de un defensor manchego en el área, con tan mala suerte que el tiro de Juan Carlos Real lo paró Nadal, si bien la pena máxima debió repetirse, porque el portero se movió antes de que el delantero visitante tocara el balón.

A los 58 minutos se produjo la expulsión del central blanquiazul Carlos Ruiz, por doble tarjeta amarilla, con lo que el Tete se quedó con diez jugadores, a pesar de lo cual pudo empatar dos minutos después con un gol de tiro cruzado y ajustado al poste del propio Real, después de un magnifico pase en profundidad de Juan Villar.

El partido entró entonces en un período de acoso continuo del Alba sobre el área visitante, que buscó de manera desesperada el triunfo. El fútbol es tan raro, que tres minutos antes del final, en una jugada aislada, Casadesús pudo remontar el resultado, tras cazar un balón bombeado por Raúl Cámara, con lo que el Tenerife se anotó su segunda victoria como visitante esta temporada.

De cualquier forma, este asombroso resultado no debe llevarnos a confiar en el equipo de José Luis Martí, un conjunto que sigue teniendo muchas carencias, con unos centrocampistas muy débiles y con unos defensas que se dedican a dar patadas hacia adelante, por si algún atacante de casualidad llega a la pelota y hace una acción de peligro. El Tenerife falla mucho en los pases y no tiene una identidad propia, por lo que el ascenso a Primera División se nos antoja una aspiración inalcanzable.

Vamos a ver lo que ocurre el próximo sábado en "La Romareda", frente al Zaragoza, aunque cada día tengo menos ilusión.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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