Desde La Mesa Mota

El nuevo entrenador del Tenerife se estrenó este sábado en Alicante con una derrota (2-0)ante el Elche, en el campo "Martínez Valero" de aquella ciudad levantina

19.05.2019 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Ni con Sampedro ni con todo el santoral. El nuevo entrenador del Tenerife se estrenó este sábado en Alicante con una derrota (2-0)ante el Elche, en el campo "Martínez Valero" de aquella ciudad levantina.

Al equipo blanquiazul no le salen bien las cosas porque es un conjunto desalmado, desilusionado, que no tiene coraje. Esta plantilla, sin apenas coraje, está realizando una temporada muy penosa, para olvidar, que puede terminar con el descenso del club insular a Segunda B.

El problema del C.D. Tenerife es estructural y su máximo responsable no es otro que Miguel Concepcion, un presidente muy caprichoso, que no parece no entender el mundo del fútbol, tal y como está concebido. Entre otros cosas, como decía un amigo mío, porque no se puede construir un edificio con cáscaras de lapas.

El árbitro del Elche-Tenerife influyó en el resultado final, puesto que pitó un penalty inexistente de Camile a Iván Sánchez (que luego transformó en el segundo gol Xavi Torres, en el minuto 67) y en cambio se hizo el loco en otra máxima pena "de libro" cometido por la defensa local, que fue justamente reclamado por los jugadores blanquiazules.

El Tenerife, como casi siempre en sus partidos como visitante, no pudo aguantar la primera media hora sin encajar un gol. Esta vez fue Josan, de un gran tiro cruzado, el que estableció el 1-0 cuando corría el minuto 26 de partido.

El conjunto isleño gozó de algunas oportunidades para marcar, como un tiro de Naranjo cuyo balón rechazó el larguero de la portería de Edgar Badía (minuto 50) en lo que pudo haber sido un gran tanto.

Y para terminar, llegó el 3-0 en el minuto 87, obra de Nacho Gil. De pena, porque además otros equipos que se juegan mucho sí corren y pelean y así ganaron en esta jornada. Son los casos del Extremadura, que venció al Alcorcón, y del Zaragoza que ganó a todo un Sporting de Gijón.

El Tenerife, ahora mismo, está más cerca de descender que de salvar la categoría. Y sólo quedan tres partidos en este final de temporada: dos en casa: el Oviedo (el próximo domingo, a las cinco) y el último frente al Zaragoza. En medio, una visita a Lugo, un choque a vida o muerte.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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