Opinión

En un partido emocionante por lo incierto del marcador y porque ambos conjuntos tuvieron numerosas ocasiones para desequilibrar el marcador

En un partido emocionante por lo incierto del marcador y porque ambos conjuntos tuvieron numerosas ocasiones para desequilibrar el marcador, el Tenerife consiguió este sábado un merecido y valioso empate en el campo de Albacete, uno de los principales aspirantes para ascender a Primera División esta temporada.

Se trata, sin duda, de un punto muy trabajador por los blanquiazules, que tienen pendiente una asignatura en la disposición de su retaguardia, porque la defensa del Tenerife sigue siendo un auténtico flan, con la guinda añadida de algunos fallos del guardameta.

El encuentro del "Carlos Belmonte" se le puso de cara muy pronto al Tenerife, porque se adelantó a los siete minutos de comenzar la contienda (0-1>), cuando el capitán Suso Santana logra culminar con éxito un contragolpe visitante que inició Uros Racic robando un balón en el centro del terreno de juego, pasó a Luis Milla, quien le dio la asistencia al tacuense.

Tras el gol inicial, el Albacete Balompié pasó a ejercer un mayor dominio territorial y fruto de ello fue su primer gol, que llegaría en el minuto 28 marcado por el ucraniano Zuzulya, a pase de Fran García y que cogió un poco adelantado al meta Dani Hernández. Era el 1-1.

Sin más novedades destacable transcurrió el duelo hasta llegar al intermedio. Después del descanso, el Alba salió en tromba al ataque y, nada más trascurridos dos minutos desde el reinicio, el francés Jeremy Bella, de un trallazo impresionante, logra adelanta al equipo manchego.

Toda la segunda parte fue muy emocionante, con múltiples ocasiones para los dos rivales y cierto es que cualquiera de los dos equipos pudo llevarse la victoria.

Ramis, el ex jugador del Tenerife y actual entrenador del Albacete, realizó cambios para reforzar su línea media y tratar de conservar el resultado con una mayor posesión de la pelota, mientras José Luis Oltra se arriesgó más y ordenó la entrada en el terreno de juego de dos artilleros que tenía en su banquillo: el serbio Filip Malbásic y el lagunero Nano Mesa.

Fue precisamente el jugador balcánico, a última hora (minuto 90 de partido, que tuvo tres más de alargue) quien consiguió establecerla igualada definitiva, tras una oportuna jugada personal dentro del área, con la que batió a Tomeu Nadal, el gran portero del equipo manchego.

Eso fue a grandes rasgos lo que ocurrió en Albacete. Lo más importante, el punto conseguido poor el Tenerife, que recibe el próximo viernes, día 5 de abril, a las ocho de la noche, al histórico Sporting de Gijón.

¡Vamos, Tete! La permanencia está más cerca.

pacopego@hotmail.com