Desde La Mesa Mota

Creo que, en el caso de Canarias, el Gobierno Autónomo, de acuerdo con padres y educadores, docentes y tutores, podría elaborar un código ético de comportamiento, para desterrar este tipo de comportamientos delictivos

27.02.2018. Redacción / Opinión

Muchos niños y adolescentes de este país sufren acoso en sus escuelas y colegios por parte de "compañeros" de clase, son agredidos físicamente y presionados psicológicamente, ante una vergonzosa, en algunos casos, pasividad de la comunidad educativa y de las direcciones y jefaturas de estudios de los distintos centros.

Creo que, en el caso de Canarias, el Gobierno Autónomo, de acuerdo con padres y educadores, docentes y tutores, podría elaborar un código ético de comportamiento, para desterrar este tipo de comportamientos delictivos, que producen un tremendo daño psicológico en multitud de menores, hasta tal punto que algunos de ellos se han suicidado.

Creo que sería conveniente que en cada colegio público se crease una comisión disciplinaria formada por representantes de la APA, del Profesorado y del Alumnado, con la presencia de psicólogos y cuidadores y castigar duramente este tipo de abuso. La comisión tendría capacidad para determinar sanciones y capacidad, incluso, para expulsar a determinados alumnos si se comprueba fehacientemente que sean autores de haber cometido actos violentos graves, acosos a través de móviles y extorsiones con determinados vídeos.

Se está permitiendo incomprensiblemente este gamberrismo escolar, que en algunos casos podría tener carácter delictivo, con penas de reclusión en centros de menores, porque los alumnos casos los muchachos y las muchachas sufren situaciones muy estresantes, que repercuten en la salud de las víctimas y, por supuesto en su rendimiento como estudiantes.

El acoso escolar se está convirtiendo en un asunto social muy preocupante, porque son muchos los alumnos que sufren sus fatales consecuencias, y ya es hora de que las autoridades académicas y políticas cojan el toro por los cuernos y actúen en consecuencia. ¡A dónde hemos llegado, por favor!

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

Sígueme: