Desde La Mesa Mota

El 14-N, Día Mundial de la Diabetes

24.10.2019 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

La diabetes es una enfermedad crónica que exige transformaciones en el estilo de vida. Buena parte del tratamiento consiste precisamente en adoptar hábitos saludables, que permitan controlar la enfermedad y prevenir cualquier tipo de complicación.

Además de seguir al tratamiento médicoconfeccionado y recomendado por el especialista, también es necesario que se implementen cuidados especiales en la forma de comer y en las rutinas diarias. Un enfermo de diabetes puede llevar una vida relativamente normal, si adopta rutinas adecuadas.

Los nuevos hábitos de vida no son nada del otro mundo. Simplemente hay que tomar unas medidas básicas para prevenir que el nivel de glucosa sea el más conveniente y no se desequilibre. Más que restricciones, representan una oportunidad para llevar una vida más saludable. Estos son algunos consejos para sobrellevar la diabetes de la mejor forma posible.

Una nutrición adecuada

La buena alimentación es un factor decisivo para el control de la diabetes. Lo importante es que la nutrición contribuya a equilibrar los niveles de glucosa y, de esta manera, ejercer un control efectivo sobre la enfermedad.

Una persona con diabetes debe alimentarse de manera similar a como lo hace una persona sana. Lo aconsejable es realizar cinco ingestas al día: las tres comidas principales y dos más ligeras, a media mañana y media tarde. Lo más importante es evitar los carbohidratos.

Hidratación constante

Las personas que sufren de diabetes tienen un nivel elevado de glucosa en la sangre. Frente a esto, el cuerpo reacciona tratando de eliminar los excedentes de esa sustancia mediante la orina. Por esa razón, los diabéticos tienen mayor riesgo de deshidratarse.

Para evitar que esto ocurra, es muy importante que el diabético se hidrate constantemente. Lo mejor es que la bebida básica sea el agua pura, sin saborizantes. Eventualmente se pueden integrar zumos naturales bajos en azúcar y bebidas con edulcorantes.

Practicar ejercicio

El ejercicio regular es uno de los pilares de la buena salud. Mucho más para los diabéticos, pues su práctica frecuente previene complicaciones de la enfermedad. La primera de ellas, el sobrepeso. Lo ideal es que el peso esté controlado para evitar consecuencias indeseables.

De igual manera, el ejercicio físico ayuda a mantener estables los niveles de presión arterial. También contribuye a regular el colesterol y a mantener saludable el sistema cardiovascular. El tipo y la intensidad de la actividad deben adaptarse a la edad y las condiciones generales de salud de cada paciente.

Control frecuente de la glucosa

Una persona con diabetes debe monitorear constantemente sus niveles de glucosa. Esto es fundamental para evitar una crisis y prevenir toda suerte de complicaciones. Es la única manera de detectar a tiempo una posible hipoglucemia o una grave hiperglucemia.

Lo recomendable es hacer entre 5 y 6 controles por día. Básicamente antes de las comidas y poco antes de irse a dormir. Esto permite ajustar el patrón de insulina y el tratamiento como tal, si es necesario. Lo importante es actuar rápidamente ante cualquier anomalía.

Llevar insulina y algo dulce fuera de casa

La insulina es el tratamiento de base para la diabetes tipo 1, pero también tiene aplicaciones en la diabetes tipo 2. Por lo tanto, siempre se debe tener una dosis de esta sustancia a la mano, particularmente cuando el paciente está fuera de casa.

Así mismo, es muy importante que se lleve algo dulce a todas partes. Un descenso de glucosa puede presentarse en cualquier momento y la mejor manera de controlarlo es comiendo algo azucarado.

Ni tabaco, ni alcohol

Lo más adecuado es evitar el tabaco a toda costa. Este es nocivo para cualquier persona, pero para un diabético lo es más. Puede dañar la parte interna de las venas y de las arterias, ocasionando diversas consecuencias. Algunas de ellas son accidentes cerebro-vasculares, infartos agudos de miocardio, ceguera, daño renal, amputaciones de dedos, pies y piernas, etc.

De igual modo, lo mejor es evitar el consumo de alcohol. Al respecto no hay un acuerdo total. Algunos médicos señalan que un diabético podría tomar una copa de licor diaria, sin consecuencia alguna. Otros especialistas, sin embargo, aseguran que no es así. Ante la duda, es mejor abstenerse.

Otra medida a tener en cuenta es la de evitar ponerse zapatos apretados. Los pies son uno de los puntos débiles de los diabéticos, ya que la enfermedad tiende a dañar las arterias de esta zona. Por eso lo aconsejable es usar calzado cómodo y revisar los pies todos los días. Las heridas en los diabéticos tardan mucho más en cicatrizar.

(Con datos de Lifestyle, en "Mejor con Salud", verificados y aprobados por un médico especialista en la materia).

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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