Al Golpito

“Aunque es muy duro, no me avergüenza tener que aceptar una bolsa de comida cada veinticinco días”

21.10.2018. Santa Cruz de Tenerife | Entrevista

Por: Rafael J. Lutzardo Hernández

Es curioso. Mientras algunas personas de los distintos ámbitos empresariales y deportivos de esta España democrática, los cuales han sido detenidos, encarcelados e imputados, pero que siguen ejerciendo sus funciones, tras previas y sustanciosas fianzas económicas; a la espera de juicios, Juan Manuel Brito Arceo, ex arbitro internacional tinerfeño, nunca ha sido encarcelado ni imputado por delito que pudiera ser condenable de prisión. Como muchos empresarios, el joven ex árbitro arriesgó en poner una sociedad empresarial, que al principio resultó ser exitosa, pero con el transcurso del tiempo, todo quedó en nada, salvo deudas y tormentas de críticas y denuncias. Brito Arceo es una personas humilde; con sus defectos y virtudes, pero siempre amable y sensible con todo el mundo. Precisamente, por su ingenuidad, por su nobleza y humildad, el destino le traicionó, especialmente cuando el creía que todos lo que estaban a su alrededor eran personas buenas.

Es por ello, que una parte de la sociedad española no tuvo compasión, con este humilde hombre; concretamente la parte deportiva, donde varios periodistas fueron a la caza y captura para destruir su brillante carrera deportiva, al margen de otras personas que años más tarde se convirtieron en verdaderos corruptos del Fútbol español.

Juan Manuel Brito Arceo tiene actualmente 55 años de edad. Padre de una hija. Fue el árbitro más joven de la historia del Fútbol Nacional. Brito Arceo, al igual, que antes Guruceta, fue el árbitro más joven en ascender a Primera División, lo que consiguió a los 23 años. El árbitro tinerfeño sigue siendo el colegiado más joven de esta categoría. También, el primer colegiado canario Internacional.

¿Cómo es su vida actual?

“Caótica y precaria. No tengo nada. A través del banco, tengo pendiente un desahucio de mi piso. Este mes, se me acaba la prestación de la RAI (Renta Activa de Inserción del Gobierno de Canarias. Debo los recibos del agua y de la comunidad. He tenido que pedir ayuda a los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Santa Cruz para que me den una bolsa de comida”.

¿Quién o quienes arruinaron su vida deportiva?

“Sin duda, el periodista, José María García. Esa persona llamó a unos abogados para influir en la decisión judicial en mi contra. Una vez que cambiaron al fiscal que estaba en mi contra; vino otro y no vio que la denuncia contra mi persona pudiera ser un delito o una causa penal, motivando ser archivada. Es decir, con archivo libre. No obstante, si consiguió, junto con otras malas personas, manchar mi honor, mi nombre y acabar con mi carrera”.

¿Quién le citó para comentarle que dejara el mundo del arbitraje?

“En aquel momento, Victoriano Sánchez Arminio, el cual me comentó que no era un tema personal y que no dudaba de mi honradez como persona y árbitro, pero así es el Fútbol y sus muchos intereses que les rodean. Incluso, me comentó que si por él hubiera sido, yo seguiría como árbitro del Fútbol profesional”.

¿Recibió usted alguna indemnización parte de la Federación Tinerfeña de Fútbol o de la Nacional?

“Para nada. A mí se me pagó los partidos que tenía pendientes de dirigir. Al obligarme el Colegio de Árbitros Nacional retirarme como colegiado de Primera División e Internacional, tuvieron que pagarme esos encuentros que estaban destinados para mi. Sucede, que hay personas que hablan sin saber como son las cosas y sin tener la información exacta. Esos comentarios vienen de las lenguas viperinas, los cuales lanzan y despotrican de mí calumnias que solo conducen al vació”.

¿Los amigos que tenía cuando usted estuvo en la elite del Fútbol europeo, los sigue teniendo?

“No. Eso fue una etapa, donde a mí alrededor tenía muchas gentes que presumían ser mis amigos, dándome cada dos por tres, palmaditas en mis espaldas. Los verdaderos amigos no se valoran por lo material, sino por sus valores. Ahora, cuando estoy en la ruina, he tenido personas como Jonás; Eugenia, Rafael Vázquez y Juan Ramón Tosco Lorenzo, los cuales han estado en los momentos puntuales de mi vida. También, el Diario de Avisos”.

¿Se ha llevado muchos desencantos de la vida?

“Sinceramente; muchísimos. Mi vida cambió después que me obligaran abandonar el Fútbol como árbitro internacional que fui durante ocho o diez años. Me han hecho una brutal campaña de difamación llenas de mentiras. Fueron a cazarme como el cazador que quiere casar a un oso para su trofeo personal. Una propaganda de injurias y mentiras que han motivado llevarme a la ruina y cerrarme todas las puertas. No es justo”.

¿Debe usted mucho dinero?

“Desgraciadamente, si. El día que quedé finalista en Gran Hermano, el dinero que gané se lo entregué a la Caja Rural. Yo me quedé solamente con unos 12.000 mil euros. Juro por mi familia, que si yo tuviera ahora dinero pagaría todo lo que debo”.

¿Sus negocios fueron productos de una mala gestión o de una sociedad equivocada?

“Las dos cosas. Es verdad que las personas que llevaban las empresas tenían mucha y buena voluntad, pero quizás no tenían la experiencia para un proyecto empresarial de tan alto nivel. No obstante, todos los problemas y las deudas me vinieron a mi, ya que yo era el administrador único”.

¿Ganó usted suficiente dinero para vivir de su profesión deportiva?

“Bueno, el mundo del árbitro a cambiado mucho en todos los aspectos. Yo gané dinero con acorde a mis tiempos. En la actualidad, un árbitro gana más que hace veinte años atrás”.

¿Qué recuerdos buenos guarda del Fútbol?

“Muchos. Cuando yo solía estar en Sevilla iba a comer a un restaurante y la comida que sobraba le decía al camarero que me la pusiera en bolsas para llevárselas a los pobres que estaban por las calles de Sevilla, pues me daba mucha pena que la comida que sobraba la tirasen a la basura, sobre todo cuando habían muchos pobres esperando que alguien le diera un bocadillo”.

¿Recibe el apoyo de su familia?

“Por supuesto. Sucede que, ellos también tienen sus vidas, obligaciones y sus compromisos, pero siempre les tengo en el corazón”.

¿Añora el mundo que usted vivió con tanta pasión e ilusión como fue la de ser árbitro internacional?

“Sin duda. Jamás podré olvidar lo que tanto me dio y me hizo feliz. Como cualquier trabajador, tuve días buenos y malos, pero siempre intenté ser honesto y profesional con el reglamento del Fútbol profesional”.

¿Tuvo algún maestro?

“Yo siempre intento aprender de todos, pero hubo uno que me enseñó muchas cosas sobre el mundo del arbitraje como fue Guruceta Muro. Hicimos una gran amistad. Incluso, el iba a verme mis actuaciones”.

Taco fue su cuna y su infancia. ¿Cómo la recuerda?

“Con mucho amor, cariño y respeto. Taco es un lugar donde mis recuerdos siguen guardados en mi corazón y sus habitantes son personas que siempre me dieron su confianza, valores y motivación”.

¿Qué ha pasado en su vida para estar en los más alto y ahora se encuentre en el estado actual?

“Bueno, quizás es mas fácil echar la culpa a los demás. Quizás gran parte de mi culpa es de mi parte porque en la vida uno mismo toma a veces toma decisiones acciones donde a la larga te puede perjudicar y que uno no piensa. También tengo que decir, que no es motivado porque yo sea una mala persona. Es motivado por la confianza que yo pongo en los demás”.

¿Cómo recuerda su etapa de éxitos?

“Hombre todo lo bueno se recuerda con mucho cariño. Los recuerdos siempre son muy hermosos y bonitos. Sobre todo aquellos que permanecen en el recuerdo para tu propia historia”.

¿Usted como árbitro tenía fama de gran personalidad en los terrenos de juego?

“Puedo decir, aunque no soy la persona más indicada para manifestarlo, yo siempre me he considerado una persona con gran personalidad, pero dentro de los terrenos de juego. Fuera del campo, soy muy manipulable por mi forma de ser porque me considero una persona con muchos valores, donde a veces las personas confunden esas situaciones y uno mismo no sabe administrar dichas situaciones lo que te lleva a veces cometer errores por confiar en las personas”

¿Qué partido memorable recuerda de los clásicos Real Madrid-Barcelona?

“Bueno, yo arbitré partidos muy importante. Para mi todos los encuentros eran importantes, pues mi forma de pensar en aquella época, era esa. Pero no es menos cierto que el de mayor repercusión era Real Madrid-Barcelona. Me quedo con uno, donde el Real Madrid ganó por 2-0. Al final del encuentro, Guardiola me felicitó por mi labor”

¿Cómo vivió aquél partido Barcelona-Sevilla, donde usted concedió un polémico penalti a favor del Sevilla?

“Eso fue un error humano, donde tuvo una gran repercusión. Ese penalti fue fuera del área y lo reconocí en su momento. Las partes negativas también tienen sus cosas positivas, ya que sirvió para que más gente del mundo del Fútbol me conocieran. En aquella época lo pasé muy mal. Yo me siento orgulloso porque en aquella situación lo consulté con mi asistente en dos ocasiones y me corroboró que fue penalti. Yo asumí toda la responsabilidad. Jamás nombre a mi asistente en mis comentarios. Me equivoque en primera persona”.

¿Lo hubiese consultado con el Var si hubiese existido en ese momento?

“Hombre, claro. La verdad que el Var es una bendición de Dios. Mira, yo te soy sincero. Si en ese momento hubiera existido el Var, yo hubiera sido uno de lo mejores árbitro del mundo porque yo tenía varias cualidades: mucha personalidad, mucho carisma y el respeto de los jugadores. Y eso te ayuda para que los partidos fueran más fáciles”.

¿José María García al principio le ponía flores. Al final esas flores desaparecieron?

“Mira, Yo veo eso un factor común. José María García era una persona que te encumbraba, pero después era el primero que te bajaba, pero ya no te bajaba del lugar donde te había subido con sus comentarios y su forma de proceder. Te volvía a situar muy por debajo de donde tú habías subido. Es un tema en mi vida bastante doloroso. Incluso, comentándolo ahora contigo me causa dolor, pues creo que fue una persona injusta conmigo. Fue una persona, llegando a lo personal, mala”.

¿Qué futbolista recuerda más rebelde con sus decisiones?

“Hombre, yo la verdad que como te decía anteriormente, los jugadores me respetaban mucho, pero si que es verdad que habían jugadores que con su personalidad se diferenciaban mucho entre ellos. Yo no tengo muy malos recuerdos porque tampoco fuera una persona mala, pero si en prepotencia fue Michel, jugador del Real Madrid”.

¿De las estrellas del Fútbol español quién fue el más que te impresionó?

“Yo llegué arbitrarle a Maradona en Sevilla. No era el Maradona del FC Barcelona y de otras épocas anteriores, pero todavía tenía una diferencia en su juego. Un jugador que me llamo la atención por muchas circunstancias, por su personalidad y por ser buena persona, fue Emilio Butragueño. Fue un señor del Fútbol que supo estar. De hecho sigue siendo la misma persona a díada hoy. En mi apreciación personal sobre el, yo no estaba equivocado”.

¿El recuerdo más duro como árbitro?

“Sin duda fue el Barcelona-Sevilla. Fue un día donde yo estuve que estar custodiado todo la noche en el hotel por la policía. Fueron momentos de tensión y de angustia que no se lo deseo a nadie. Eso para un ser humano que intenta hacer justicia y por un error humano, valga la redundancia, tenga que pasar por todo eso. También los jugadores cuando salen a jugar intentan hacerlo lo mejor posible, pero también fallan goles delante de los guardametas. En aquella época el error humano de un árbitro no se perdonaba”.

¿Y el mejor como profesional?

“El bueno, era en todos los partidos que yo dirigí. Tanto a nivel nacional, infantiles o juveniles. Para mí todos los momentos fueron importantes; sobre todo cuando estaba con mi gente, los que me vieron nacer y crecer y los que realmente saben como soy. Y lo más bonito para mi es que yo era árbitro de Primera División y me ponía a dirigir un sábado un partido de aficionados”.

¿Una anécdota?

¿En un partido entre el Sevilla-Real Madrid, recuerdo que Butragueño se disponía a lanzar un córner y de repente el estadio se queda en un silencio sepulcral. En esto, un aficionado andaluz gritó: Brito eres más inútil que la polla del Papa. Aquella expresión tuvo mucha repercusión, ya que Butragueño no podía ejecutar el córner porque estaba muerto de risa?

¿Cuál fue la afición más seria y responsable con usted?

“A pesar de mi error con el Barcelona, yo le arbitré más partidos, donde el club me trato extraordinariamente, Mi error quedó entre los aficionados”.

¿Le ayudó o le perjudicó ser canario?

“Yo creo que siempre perjudica. La distancia que tenemos con respecto a la península la insularidad siempre influye, sobre todo a la hora de designar partido; los costes económicos. Incluso me decían que no me daban determinados partidos por la lejanía entre Canarias y la Península”.

¿Le hicieron alguna oferta para sobornarle como árbitro?

“A nivel nacional, jamás. A nivel internacional, si. Y no a mi precisamente directamente, pero si a través de un juez de línea mío. Fui arbitrar un partido importante en Europa y un jugador que jugó en el CD Tenerife, intentó un poco ser deshonesto para que yo intentara influenciar en el resultado del partido. Lo puse en conocimiento en la UEFA y la FIFA. Desgraciadamente, la UEFA intentó quitarme ese partido. Cosa que nunca entendí. Dirigi ese encuentro, tras la presión de mi Comité Técnico”.

¿Cómo es su situación actual?

“Para que te voy a engañar. Yo a veces trato de ocultara, de evadirme de ella porque intento que todos los días sean distintos. Para mí todos los día son iguales. Son días muy amargos, tristes y con muchas carencias”.

¿Has pensado en algún momentos en quitarte la vida o hacer alguna locura?

“Sinceramente, si. Y no estoy loco como dice la canción. Hay que vivir los momentos tan difíciles que estoy viviendo. Sobre todo de esas personas que en su empeño en destruirte con mentiras y falacias. Para lo que yo he dado y para como yo me he comportado con las personas, creo que se me a pagado muy mal”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Rafael J. Lutzardo Hernández

Rafael J. Lutzardo Hernández

Periodista y escritor. Actualmente colabora como columnista y realiza reportaje de sociedad en El Diario de Avisos.

Autor de numerosos prólogos de libros y programas de fiestas populares de nuestra tierra. Autor del libro "Vamos de Guachinches y otras casas de comidas"

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