Desde La Mesa Mota

En 1968 cumplí diez años y recuerdo que las guaguas tenían carrocería de madera, eran impuntuales, los usuarios podían abrir las ventanillas y fumar y normalmente el motor de aquellos autobuses estaba delante del vehículo | Imagen: J.A.T

16.08.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

En 1968 cumplí diez años y recuerdo que las guaguas tenían carrocería de madera, eran impuntuales, los usuarios podían abrir las ventanillas y fumar y normalmente el motor de aquellos autobuses estaba delante del vehículo, al lado del conductor, que manejaba un tremendo volante y una larga y rudimentaria palanca de cambios.

Para anunciar al chófer que uno se quería bajar en la siguiente parada, se lo decía elevando la voz un poco o tiraba de una cuerda que recorría el techo del vehículo y hacía sonar una campana para avisarle. O bien era el revisor y cobrador el que se lo comunicaba al conductor.

En Tenerife ya no había tranvía por aquel entonces. Se retiró diez años antes y unía Santa Cruz con Tacoronte, previo. Eran vehículos muy lentos que tardaban una hora en llegar a La Laguna desde la capital, pero prestaron un gran servicio a la población de las localidades del área metropolitana, ya que por esa época tener un coche era un privilegio de los más ricos.

En los años sesenta el transporte colectivo por carretera estaba en manos de la familia Oramas, que explotaban la empresa "Transportes de Tenerife, S.L.", conocida popularmente como la "Exclusiva". No existía como hoy una compañía de titularidad pública, como "Titsa" y en algunas zonas de la Isla existían otras empresas menores, como las "Cirila" en La Laguna o las guaguas de Palazón, que llegaban hasta Bajamar y la Punta del Hidalgo.

Ya hemos dicho en un artículo anterior que, respecto al transporte aéreo las islas de La Gomera y El Hierro no tenían aeropuerto en 1968 y en Tenerife nadie se imaginaba que diez años después habría dos en esta Isla, con la inauguración del "Reina Sofía" en 1978, construido a toda prisa tras el fatal y terrible accidente de los dos "Jumbos" de KLM y Pan-Am en la pista de aterrizaje y despegue de Los Rodeos, un año antes.

En cuanto al transporte marítimo, el Puerto de Los Cristianos era entonces un refugio pesquero. Nadie iba a pensar hace cincuenta años en que aquel muellito se convertiría em el futuro en el principal enlace por mar con La Gomera, La Palma y El Hierro, siendo hoy el primer puerto del país en número de pasajeros, gracias sobre todo al impulso inicial de la compañía "Fred Olsen", que incorporó un pequeño ferry, el "Benchijigua", que representó un todo un acontecimiento en la Isla colombina, porque sus habitantes se vieron mucho menos aislados desde principios de los setenta.

(continuará) 

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

Sígueme: