Opinión

A lo largo de la historia existen innumerables hechos que han cambiado el curso del mundo, que han iniciado o acabado un reinado, conquistas de tierras a base de sangre, matrimonios entre hermanos para seguir reinando…

28.01.2021 | Redacción | Opinión

Por: Patricia Pérez Rivero

Margua

A lo largo de la historia existen innumerables hechos que han cambiado el curso del mundo, que han iniciado o acabado un reinado, conquistas de tierras a base de sangre, matrimonios entre hermanos para seguir reinando… Pero si viajamos al pasado, centrándonos en los matrimonios de conveniencia, esos matrimonios que parecían contratos con cláusulas… ¿Qué hubiera pasado si en vez de casarse por conquistar tierras o tener más poder, hubieran sido solo matrimonios por amor verdadero? ¿Qué pasaría si la mujer tuviera la libertad de decidir qué hacer con su vida? ¿Sería el mundo muy distinto, si la justicia o la libertad fuera para todos por igual?

Se han hecho muchos estudios sobre el matrimonio en la antigüedad y la idea de que la base del matrimonio es el enamoramiento, formar una familia, etc… comienza a surgir en el “siglo XVIII” (aproximadamente) en Europa y América. Pero yendo más atrás… ¿Por qué se casaban antes? ¿Cuáles eran los motivos para este compromiso? Las causas de esta unión venían principalmente por intereses políticos y económicos. El poder por seguir conquistando más tierras y aumentar los imperios, controlar ciudades y tener una posición alta para ser respetado y admirado, eran causas que todos deseaban tener. Muy pocos en la antigüedad se casaron por estar enamorados, su amor era por sí mismos y ser más fuerte que nadie.

Si sabemos un poco de historia, recordaremos que en gran parte de estos matrimonios la opinión de la mujer no existía, ni voz, ni voto… Algunos padres decidían quienes serían los esposos de sus hijas, pactando desde una edad temprana el compromiso que les haría ganar algo a cambio. Podríamos decir que: “el amor tenía un precio, muy elevado”. También existían los matrimonios entre familia, hermano con hermana, que su deber es seguir con el legado familiar y no dejar sus reinos a manos de otros interesados. Así que todo quedaba en casa, así eran tan extensas las dinastías donde el nombre era lo más importante.

Hablando de conquistas, de matrimonios… una de mis favoritas historias, qué tiene demasiada información y a fecha de hoy, no deja a nadie indiferente es: la gran historia que hubo entre Cleopatra y Julio César. Esa historia sigue siendo un hecho histórico importante que nos dejó ver, como ellos dos al unirse, fortalecieron sus reinos a pesar de ser muy criticados… Cleopatra pudo lograr lo que más deseaba que era gobernar su tierra por sí sola, aunque para ello muchos fallecieron en el camino para ella obtener ese poder. Conocer a Julio César cambio su vida y para muchas personas, ese trato de intereses no eran por amor, ni sexo, solo era libertad para reinar siendo mujer… algo que muy pocas lograron. Pero los tratos con tantos intereses también tienen sus lados negativos, aquello que era su deseo… acabo convirtiéndose en su propia perdición.

Nunca podremos saber qué hubiera pasado si en la antigüedad los matrimonios no tuvieran intereses políticos, ni económicos. Tampoco podemos saber con certeza que hubieran hecho todas esas mujeres con la libertad que se merecían tener, tal vez hubiésemos tenido hoy un mundo más justo para todos. Tal vez se hubiera eliminado hace tiempo de nuestras vidas la desigualdad entre el hombre y la mujer.

T oda la información expuesta en esté artículo de opinión, es personal. No soy historiadora, ni experta en el estudio de los matrimonios en la antigüedad. He estado semanas viendo documentales, leyendo artículos, monografías para sacar mis propias conclusiones sobre el tema. ¡Espero no ofender a nadie y si hacer recapacitar de como de importante es la libertad para las personas! ¡Gracias!