Desde La Mesa Mota

Una organización no gubernamental que vigila la calidad de los alimentos y bebidas que consumen los alemanes, bebés y niños incluidos, publicó un informe que alertó a las autoridades: el 15% de los niños tiene sobrepeso, el 6% es obeso

28.10.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Una organización no gubernamental que vigila la calidad de los alimentos y bebidas que consumen los alemanes, bebés y niños incluidos, publicó un informe que alertó a las autoridades: el 15% de los niños tiene sobrepeso, el 6% es obeso y, a causa de la mala alimentación, corren el riesgo de contraer enfermedades como diabetes, problemas articulares, hipertensión arterial y enfermedades cardíacas.

Según Foodwatch, que así se llama esta ONG, la razón más importante del problema de la obesidad es que los niños ingieren la comida equivocada. Comen demasiados dulces, carnes con grasa y beben demasiada limonada azucarada gracias a una “pérfida” campaña publicitaria de la industria, que obliga a los niños a consumir comida basura.

El Gobierno germano ha tardado dos años en reaccionar a la sugerencia de Foodwatch, pero hace muy pcos días, la ministra de Agricultura y Nutrición, Julia Klöckner (CDU), prometió, desde las páginas de un conocido periódico, que desea eliminar gradualmente los ingredientes edulcorantes del té infantil para finales de 2019. “Los productos para nuestros pequeños son particularmente importantes para mí. Por lo tanto, quiero prohibir legalmente el azúcar adicional y otros ingredientes edulcorantes en los tés para bebés y niños”, dijo la ministra, quien también desea presionar a la Comisión Europea para que prohíba las galletas infantiles dulces.

“Esta es una cuestión de regulación de la Unión Europea. Aquí también exigiré el mismo enfoque: prohibir la adicción del azúcar e ingredientes edulcorantes”, prometió la ministra.

Para culminar con éxito su cruzada contra el azúcar en la dieta de los niños, la ministra logró alcanzar un acuerdo voluntario con la industria alimentaria sobre la reducción de grasas, azúcar y sal en los productos terminados. Los empresarios alemanes del sector han prometido tomar medidas muy concretas para lograr una alimentación más sana.

En España, y de manera especial en nuestro Archipiélago, la población infanto juvenil es una de las más obesas de todo el planeta, por el consumo de comida basura, entre los que se encuentran los productos azucarados. No estaría de más que el Gobierno de Canarias tomara alguna medida correctora en este sentido. Pero ya se sabe que está más preocupado por seguir en el poder que por asuntos que no tienen una rentabilidad electoral clara. 

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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