Desde La Mesa Mota

Estoy en contra de costumbres anglosajonas de origen celta que en nada tienen que ver con nuestra cultura tradicional (excepto en Galicia, donde celebran por estas fechas de principios de noviembre fiestas muy parecidas a Halloween, con zombies o muertos

30.10.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Estoy en contra de costumbres anglosajonas de origen celta que en nada tienen que ver con nuestra cultura tradicional (excepto en Galicia, donde celebran por estas fechas de principios de noviembre fiestas muy parecidas a Halloween, con zombies o muertos vivientes). Tal influencia extranjera de algo totalmente ajena a nosotros no me agrada, porque es contraria a nuestras raíces etnográficas y antropológicas, pero si consiste en una fiesta infantil de calabazas, disfraces y caramelos y pasteles, que celebren el ya citado Halloween los que quieran.

Soy muy respetuoso con nuestra propia historia y con nuestras singularidades, y prefiero la manera de siempre de los canarios de honrar y homenajear a nuestros "finaos", nuestros seres queridos difuntos, que ya no están con nosotros.

Acordarnos de los que se han ido en estas fechas tan especiales es también ir a los cementerios de las Islas y depositar en los nichos y tumbas de nuestros allegados fallecidos un ramo de flores y rezar por el eterno descanso de sus almas. Y también encender velas en los hogares en memoria de los finaos.

En Canarias no se celebran estas festividades de todos los santos y de los finados con calabazas, sino asando castañas en nuestras propias casas, que comemos con un buen vaso de vino de la tierra (los hombres) o con una copita de anís o de cualquier otro licor (las mujeres), porque se trata, primordialmente, de una fiesta de carácter íntimo, en la que los miembros de la familia se reúnen para pedir y rezar por las almas de los que se han ido.

Creo que debemos respetar nuestras propias tradiciones y creencias y no caer en una moda estúpida de importar una fiesta pagana que, ciertamente, no nos va, excepto a los más menudos de la casa, que al fin y al cabo se divierten con el "Halloween" como si fuera cualquier otra fiesta infantil, a la que no le veo ningún sentido lógico. Ustedes, amables lectores, podrán estar de acuerdo, o no, con lo que expongo, pero hoy necesitaba expresar mi opinión al respecto.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

Sígueme: