Desde La Mesa Mota

Ya verán ustedes que no veremos muchos vehículos circulando por las carreteras y calles de nuestro entorno, porque el balompié es un deporte de masas y cuenta con millones de aficionados en todo el mundo

15.06.2018. Redacción ! Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Este viernes nuestro país se paralizará casi por completo por la tarde, coincidiendo con el partido inaugural de la Selección Española de Fútbol en la fase final del Campeonato del Mundo que empezó a disputarse ayer, jueves, en varias ciudades de Rusia con el partido entre el combinado de la nación anfitriona y el de Arabia Saudí y que terminó con una abultada victoria de los rusos por cinco goles a cero.

Ya verán ustedes que no veremos muchos vehículos circulando por las carreteras y calles de nuestro entorno, porque el balompié es un deporte de masas y cuenta con millones de aficionados en todo el mundo.

El Fútbol, a diferencia de otras especialidades deportivas, ofrece un gran espectáculo porque su juego se desarrolla de una forma irregular y aleatoria y todo depende de que un balón esférico entre o no en una portería recubierta por redes. Son la incertidumbre del resultado y la belleza de determinadas jugadas las que hacen que sea tan atractivo.

Ayer estuve en mi centro de salud y un administrativo me indicó que la tarde había estado muy tranquila en cuanto al número de pacientes, debido a que se transmitía por television la ceremonia inaugural de este campeonato mundial.

"Ya verá que mañana" (por hoy, viernes), me comentó el funcionario del SCS, "coincidiendo con el partido de España contra Portugal la afluencia de usuarios será mínima y es muy probable que no tengamos que atender casos urgentes".

Es cierto. Cuando está programado un importante partido internacional parece que la población no se pone mala y quienes pueden, evitan concertar una cita con el médico en esa fecha determinada, lo que quiere decir que, en muchos casos --más de los que nos suponemos-- las dolencias no son tan graves y, desde luego, nada urgentes, aunque siempre habrá excepciones, eso no hay que negarlo.

Es evidente, y los lectores podrán comprobarlo cuando quieran, que en esos días "especiales" como los de hoy, las urgencias de los hospitales no se colapsan, uno puede circular con su coche sin atascos y sin agobios y hasta ir al cine sin que nadie le moleste en la butaca de al lado, porque estará vacía.

Somos así de noveleros y son tantas las ganas de evadirnos de nuestras preocupaciones y problemas habituales, que esta noche dormiremos felices y contentos si España gana a Portugal. Y, si pierde, ya tenemos conversación para rato en la oficina o en nuestro puesto de trabajo.

¿Dónde va Vicente? Donde va la gente... ¿Seremos un rebaño de borregos? ¡Quién sabe!

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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