Desde La Mesa Mota

Tras disputar este martes, en partidos aplazados por el reciente fallecimiento del jugador del Extremadura José Antonio Reyes, el Club Deportivo Tenerife ha logado mantenerse otro año más en la Segunda División del Fútbol español

04.06.2019 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Tras disputar este martes, en partidos aplazados por el reciente fallecimiento del jugador del Extremadura José Antonio Reyes, el Club Deportivo Tenerife ha logado mantenerse otro año más en la Segunda División del Fútbol español, al empatar sin goles en el "Antxo Carro", ante el Lugo, equipo titular de aquella ciudad gallega amurallada.

Aunque ha habido que esperar a la penúltima jornada de la actual campaña 2018/2019 para que el conjunto blanquiazul asegurase la permanencia en la división de plata, la afición tinerfeña ha celebrado el fin de inesperado calvario que hemos sufrido desde el inicio de la Liga, sobre todo porque el presidente Miguel Concepción, los miembros del Consejo de Administración, los técnicos y los propios jugadores despertaron unas expectativas al principio del campeonato que ilusionaron a roda la Isla, y la campaña --por decirlo de alguna manera-- ha resultado un absoluto fracaso deportivo, por cuanto miles de aficionados llegamos a pensar en las primeras jornadas que la plantilla de profesionales iba a empezar a escalar puesto en la clasificación para conseguir el objetivo deseado, que no era otro que subir a Primera División, bien de forma directa o a través de la liguilla final de ascenso que ahora deberán disputar los clubes que queden entre el tercer y sexto puestos.

Ha sido este un año para olvidar, porque solo se ganó un partido en la Península (en Madrid, frente al Rayo Majadahonda), ya avanzada la segunda vuelta y porque, en contra de lo que siempre ha sido tradición, el "Heliodoro" no fue el otro fuerte inexpugnable, porque en la Islas consiguieron muchos puntos demasiados equipos, algunos de ellos mediocres.

Menos mal que el Real Oviedo venció finalmente por 4-3 a Rayo (que ya es el cuarto equipo en descender, junto a los tres últimos, Córdoba, Tarragona y al descalificado Reus a Segunda División B, que es una tercera categoría disfrazada por el nombre, pero donde está ausente el fútbol profesional.

Hay que ser claros. El Tenerife no ha bajado a los infiernos este año por la sencilla razón de que había cuatro equipos aún peores --que ya es decir-- que el conjunto isleño.

El sábado próximo podremos ver tranquilos la vista del Zaragoza, porque ya no dependemos del equipo maño para mantener la categoría. Toca disfrutar y no lamentarse de lo ocurrido en esta paupérrima campaña que ahora finaliza. Pero sí debe servir de experiencia a todos los estamentos del C.D. Tenerife para no cometer los mismos errores en el futuro. Eso pienso y así lo expreso.

¡Vamos, Tete!

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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