Desde La Mesa Mota

Muy pocas personas se han parado a calcular los costes económicos y de otras índoles que estas anómalas situaciones en el tránsito rodado de vehículos produce en los usuarios de las vías | Imagen: ecomovilidad.net

18.05.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Todo el mundo habla de los inconvenientes que sufren los miles de conductores que diariamente tienen que circular por las dos principales autopistas de Tenerife, tanto en el Norte como en el Sur de la Isla, pero muy pocas personas se han parado a calcular los costes económicos y de otras índoles que estas anómalas situaciones en el tránsito rodado de vehículos produce en los usuarios de esas dos vías.

Se puede calcular, a grosso modo, el enorme gasto en carburantes utilizados por los coches, teniendo en cuenta además que los turismos consumen mucha más gasolina al parar y reiniciar la marcha en las largas colas. Un gasto inútil que nos podríamos ahorrar si los tinerfeños contásemos con una red viaria adecuada a la demanda actual.

Con ser importante ese desembolso, en este asunto hay que considerar otros problemas añadidos, como el tiempo que se pierde y las horas laborales que no se pueden trabajar por culpa de esas retenciones y atascos. Los responsables politicos, durante años, con su dejadez, son los verdaderos culpables de esta situación, que repercute negativamente en nuestros bolsillos y en nuestro bienestar y trabajo.

Hay que considerar también las horas de sueño que nos roban estas situaciones lamentables, porque muchos automovilistas, para evitar las colas y los atascos, tienen que levantarse dos o tres horas antes de lo razonable, lol que sin duda repercute en su calidad de vida y en su estado de salud.

Todo este asunto es mucho más grave de lo que parece a simple vista, no solo porque esas retenciones de tráfico se registran a diario, sino por los daños colaterales (como se dice ahora) ya descritos.

Los responsables del Cabildo Insular y de la Consejería correspondiente del Gobierno de Canarias parece que no quieren saber nada de todo esto y están, desde hace meses, con los brazos cruzados, como si la solución llegase algún día caída del cielo.

Si no saben cómo resolver los problemas que padecemos los ciudadanos, tanto el señor Alonso como el señor Rodríguez (ambos de Coalición Canaria, cómo no) deberían dimitir y marcharse de una vez a sus casitas. Pero no tienen vergüenza, como suele ser habitual en los políticos de este país de mierda.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

Sígueme: