Opinión

Entre líderes incompetentes y prepotentes, la noticia de hoy deberían de ser que 7 mujeres lideres de sus países son un ejemplo para el mundo por su capacidad de gestión, su buen trabajo, su eficacia y empatía en el manejo de esta crisis mundial

28.04.2020 | Redación | Opinión

Por: Ruth N. Gómez
Periodista y politóloga
Medalla al prestigio profesional Foro Europa, en el 2014

Entre líderes incompetentes y prepotentes, la noticia de hoy deberían de ser que 7 mujeres lideres de sus países son un ejemplo para el mundo por su capacidad de gestión, su buen trabajo, su eficacia y empatía en el manejo de esta crisis mundial ocasionada por el coronavirus. Lo que las ha convertido en referente por su excelente gestión, y protección de la población ante la pandemia.

Estas mujeres al frente de sus países han demostrado una mayor capacidad de previsión, pronta acción, organización y gestión, minimizando con ello el impacto de la pandemia.
Los resultados positivos se derivan de tomar medidas anticipadas cerrando fronteras y tomando medidas de contención ante los primeros casos, cosa que no ha ocurrido ni con España, ni con Italia o EEUU entre otros.

Todos estos países gestionados por mujeres han contenido la pandemia a través de una intervención científica adecuada, un aislamiento temprano, una gran capacidad para hacer test, una buena gestión cívica de la población consensuada por la empatía de sus lideres, y una madurez social que ha dado como resultado un excelente manejo de la pandemia.
Organización y gestión es lo que han demostrado, un buen aislamiento social, un rastreo constante de contagiados mediante test masivos, acceso rápido a tratamientos médicos cualificados, protección adecuada de su personal, etc... es lo que nos hace hablar hoy de ellas.

Viendo los buenos resultados de los gobiernos liderados por mujeres en situaciones de excepción como el de la actual pandemia, me pregunto por qué siendo menos del 7% las mujeres líderes mundiales, son tan buen ejemplo de excelente gestión ya que 7 de ese 7% son las que han manejado más eficientemente una situación excepcional como la ocasionada por esta pandemia.

Deberíamos reflexionar por qué no hay más mujeres liderando sus países, cuando ha quedado sobradamente demostrado que estas mujeres son un ejemplo a tener en cuenta, más preparadas, más empáticas, y mejores lideres sin duda.

La primera ministra de Nueva Zelandia, Jacinta Ardern, cerró las fronteras a los visitantes extranjeros, y durante cuatro semanas cerró el país manteniendo sólo servicios esenciales, su gestión es una de las tomadas como referencia.

La presidenta de Taiwán Tsai Ing-wen actuó rápidamente, ordenó que se investigaran todos los aviones que llegaban desde Wuhan, se organizó y aumentó la producción de equipos de protección personal e introdujo 124 medidas de protección y contención.

La canciller alemana, Angela Merkel, física de formación tomó medidas mucho antes que otros países europeos, disponiendo de un gran número de camas en cuidados intensivos, y con una alta capacidad para hacer test, hace que por su eficacia se encuentre a la cabeza de Europa en la gestión del coronavirus.

La primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, dio una rueda de prensa para dar a conocer las medidas para limitar la propagación del coronavirus, su abastecimiento de equipos médicos y protección han sido la clave de su gestión.

La primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir, realizó pruebas aleatorias masivas, descubriendo que alrededor de la mitad de todas las personas que habían dado positivo eran asintomáticas, y poniendo en cuarentena casos sospechosos de coronavirus.

La primera ministra Danesa Mette Frederiksen, cerró sus fronteras antes que sus vecinos, y dio una pequeña rueda de prensa respondiendo a las preguntas de niños, siguiendo el ejemplo de Noruega creando empatía y seguridad.

La primera ministra Noruega Erna Solberg, dio una rueda de prensa para responder preguntas de niños, explicando que no pasaba nada por tener miedo o estar asustado, esta idea innovadora resulto beneficiosa para empatizar con la población.

El análisis debería centrarse en por qué las mujeres aceptan la ciencia mejor que los hombres, es verdad que Corea del Sur ha gestionado magníficamente bien esta crisis, ya que también sometió a la población a test masivos. Pero en la actualidad seguimos viendo que los desastres ocurren en los países donde la ciencia no forma parte de las medidas de contención.

En mi opinión necesitamos más mujeres líderes, mujeres de ciencia y determinación, capaces de hacer las cosas antes que después y no jugar con sus ciudadanos a la ruleta Rusa