Desde La Mesa Mota

Muchos de nosotros nos habremos preguntado alguna vez por qué, sobre todo en los meses de verano, en el norte de las Islas Canarias de mayor relieve suele estar nublado, mientras que en el sur de las mismas el cielo está despejado y luce un sol

26.07.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Muchos de nosotros nos habremos preguntado alguna vez por qué, sobre todo en los meses de verano, en el norte de las Islas Canarias de mayor relieve suele estar nublado, mientras que en el sur de las mismas el cielo está despejado y luce un sol espléndido.

Ello se debe a un peculiar fenómeno atmosférico marcado por el régimen de vientos alisios, que llegan al Archipiélago desde el otro lado del Atlántico, a través de la llamada corriente del Golfo (de México), que nos traen las benditas nubes que cubren las vertientes septentrionales y que frenan su avance al topar con los sistema montañosos isleños.

Esta particularidad se nota más en la época estival, porque las masas nubosas, en el período veraniego, "navegan" a más baja altura de la habitual, entre los 600 y los 900 metros, mientras que en invierno los alisios se sitúan a mayor altitud, entre los 900 y los 1.200 metros.

Por esa misma razón, las brumas penetran, por ejemplo, al llegar a Tenerife por el monte de Las Mercedes y Las Canteras (La Laguna) y por El Portezuelo (Tegueste) y la "niebla" hace acto de presencia en el aeropuerto de Los Rodeos, lo que produce el cierre operativo del mismo.

Los vientos alisios refrescan el ambiente y evitan, con sus masas nubosas cargadas de humedad, que Canarias fuese un auténtico desierto, con paisajes muy secos y con escasa vegetación.

Debido a las muchas horas de sol que se disfruta en el sur de las Islas, estas zonas tienen un mayor atractivo turístico, por lo que se han convertido en los últimos decenios en verdaderos polos de atracción de visitantes que buscan bañarse en nuestra playas en cualquier época del año; y por todo lo contrario, los municipios septentrionales no han tenido tanto éxito en el sector turístico, por el menor numero de horas con sol al año, como en Bajamar o la Punta del Hidalgo.

De hecho, la primera ciudad turística de Canarias y de España, el Puerto de la Cruz, ha sido destino tradicionalmente de unos visitantes selectos y con alto poder adquisitivo, mientras que las grandes masas que buscan solo y playa prefieren disfrutar del litoral del sur de las Islas. 

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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