Desde La Mesa Mota

Como es público y notorio, el conjunto blanquiazul solo ha podido empatar en los tres encuentros disputados, dos de ellos en la Península (Tarragona y Almería) y el último en cada, frente al Deportivo de La Coruña

03.09.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Visto lo visto en las primeras jornadas de la recién comenzada Liga de Fútbol en Segunda División, el C.D. Tenerife ha demostrado tener muchos cambios de personalidad, como si fuera un equipo bipolar, muy frágil mentalmente, hasta podríamos decir que un poco masoquista y una especie de miedo escénico.

Como es público y notorio, el conjunto blanquiazul solo ha podido empatar en los tres encuentros disputados, dos de ellos en la Península (Tarragona y Almería) y el último en cada, frente al Deportivo de La Coruña, por lo que solo ha conseguido un tercio de los puntos disputados (tres de nueve), lo que es insuficiente si se quiere llegar al final del campeonato en los puestos de honor.

En este somero análisis de la trayectoria inicial, hay que destacar varios factores y circunstancias: el primero, que el conjunto tinerfeñista parece tener una especie de miedo escénico cuando sale al campo, desorientado y sin saber muy bien cómo colocarse en el campo; y supuestamente es una plantilla un tanto masoquista, porque sólo reacciona a raíz de encajar un gol, como ha sucedido en estos tres choques de la temporada 18/19.

El carácter bipolar del conjunto está claro. Son completamente distintas sus primeras y sus segundas partes. No sé si debido al rapapolvo que les echa Joseba Etxeberría en los vestuarios durante el descanso, o al cambio de tratamiento que el técnico vasco decide en el intermedio, con nuevos planteamientos tácticos y estratégicos, en función de lo mostrado por los dos contendientes en los primeros cuarenta y cinco minutos de cada partido.

Sé que el entrenador blanquiazul está trabajando en la búsqueda de una solución efectiva. De hecho, no ha repetido las alineaciones en estos partidos y hasta ha "castigado" a algún profesional, como es el caso de Bryan Acosta, que no participó en el duelo de Almería por decisión técnica.

Es evidente, por otra parte, que al margen de las consideraciones ya descritas, la peor línea del Tete es la defensa y, de hecho Exteberría ha probado con tres parejas de centrales y ha realizado muchos cambios en los laterales. Por algo será...

Y ahora, el cuarto partido en Málaga, frente a un equipo recién descendido de Primera y que quiere recuperar a toda costa esa categoría. ¿Será capaz el Tenerife de vencer y convencer en la Costa del Sol?

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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