Al Golpito

A lo largo de la historia, la lucha por los derechos humanos ha estado muy presente, motivando en todas las sociedades del mundo que las mujeres participen activamente a nivel internacional como nacional para eliminar todas las formas de discriminación

06.04.2019 | Redacción | Opinión

Por: Rafael J. Lutzardo Hernández

A lo largo de la historia, la lucha por los derechos humanos ha estado muy presente, motivando en todas las sociedades del mundo que las mujeres participen activamente a nivel internacional como nacional para eliminar todas las formas de discriminación, no sólo entre mujeres y hombres, sino también las formas de discriminación clasista o étnica. Y han contribuido al reconocimiento de la igualdad como un derecho internacional y un principio estrechamente vinculado al ejercicio de la ciudadanía, requisito imprescindible en toda sociedad que se precie democrática.

Es por ello, que cada vez hay más presencia de la mujer en el mundo laboral; en las clases políticas, cultura y arte, aunque todavía queda un largo camino que recorre en cuanto a igualdad se refiere. Esa lucha por la igualdad viene teniendo repercusiones muy positivas en el mundo de la mujer. Prueba de ello, muchas han sido las mujeres que han conseguido premios Nobel en el mundo. Tales como: Agnes Gonxha Bojaxhiu, “Madre Teresa” o "Teresa de Calcuta premio Nobel de la Paz en 1979. Rita Levi-Montalcini (Italia). Premio Nobel de Medicina en 1986. Fue el primer premio Nobel que llegó a los 100 años de edad. Bárbara McClintock (Estados Unidos). Premio Nobel de Medicina en 1983. Doris Lessing (Estado de Persia). Premio Nobel de Literatura en 2007. Dorothy Crowfoot Hodgkin (Inglaterra). Premio Nobel de Química en 1964. Elizabeth Blackburn (Austarlia). Premio Noble de Medicina en 2009. Emily Greene Balch (Estados Unidos). Premio Nobel de la Paz en 1946. Marie Curie (Polonia). Premio Nobel de Física en 1903 y de Química en 1911. Gabriela Mistral (Chile). Premio Nobel de Literatura en 1945. Grazia Deledda (Roma). Premio Nobel de Literatura en 1926, etc.

De la misma manera, y recientemente en este comienzo de siglo XXI; la Academia Noruega de las Ciencias y las Letras concedió el Premio Abel a la matemática estadounidense Karen Uhlenbeck por "sus avances pioneros en ecuaciones en derivadas parciales geométricas, teorías gauge y sistemas integrales, y por el impacto fundamental de su trabajo en análisis, geometría y física matemática". El galardón, dotado con más de 800.000 euros, es el mayor reconocimiento del campo de las matemáticas, junto a la Medalla Fields. Uhlenbeck, catedrática en la Universidad de Texas Austin (EEUU) hasta 2014, y actualmente Senior Research Scholar en la Universidad de Princeton y en el Instituto de Estudios de Estudios Avanzados (ambos en EEUU), es la única mujer entre los 20 premiados en la historia del galardón.

Su trabajo se engloba dentro de un campo llamado análisis geométrico, que "busca resolver cuestiones geométricas empleando, esencialmente, ecuaciones diferenciales", explica Alberto Enciso, investigador del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) de Madrid. Para ello, se estudian objetos geométricos, como curvas o superficies, que son puntos críticos de funciones, y representan cantidades geométricas como la energía y el volumen. Un ejemplo sería la famosa demostración de la conjetura de Poincaré (sobre la esfera cuadridimensional), usando el flujo de Ricci; pero las aplicaciones, incluso fuera de las propias matemáticas (en campos como la cosmología y física), son innumerables. "Desde el estudio de los agujeros negros hasta la comprensión de la evolución del universo", prosigue Daniel Peralta, también miembro del ICMAT.

Karen Uhlenbeck hizo su tesis en problemas variacionales, un área que trata de encontrar máximos y mínimos de funciones definidas en un espacio. De esta manera, una pompa de jabón describe una superficie minimal: es la forma de encerrar el mayor volumen posible con la menor área, según cuenta el ICMAT en un comunicado.

"Uhlenbeck fue la primera persona en descubrir que ciertas condiciones, que se empleaban para encontrar soluciones a problemas variacionales, podían fallar estrepitosamente en dimensión superior", indica Peralta. Esto cambió la forma en la que la comunidad matemática entiende y afronta los problemas variacionales, e introdujo conceptos fundamentales en el estudio de estos fenómenos como el llamado bubbling.

Los métodos que describió para resolver aquellos problemas son ahora básicos dentro del campo. "Se han aplicado con éxito para estudiar diversas ecuaciones en derivadas parciales y contextos geométricos. En particular, el fenómeno del bubbling aparece en muchos resultados de ecuaciones en derivadas parciales, como el problema de Yamabe, el estudio de Gromov sobre curvas pseudoholomorfas y aplicaciones físicas de instantones, especialmente en teoría de cuerdas", señala el jurado Abel, presidido por el matemático noruego Hans Munthe-Kaas.

También trabajó en la teoría gauge, que describe las teorías de campos en física, como son las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo. Sus contribuciones son la base para comprender matemáticamente modelos de física de partículas, teoría de cuerdas y relatividad general. "Uhlenbeck contribuyó a la efervescencia del área de las teorías gauge en los años 80 del siglo pasado", explica Peralta.

El Premio Abel reconoce contribuciones de extraordinaria profundidad e influencia en las ciencias matemáticas. Lo entrega anualmente el Rey Harald, aunque lo administra la Academia Noruega de Ciencias y Letras en representación del Ministerio de Educación e Investigación de Noruega. El Premio está dotado con seis millones de NOK (un millón de dólares o unos 800.000 euros). La elección del candidato premiado se basa en la recomendación del Comité del Premio Abel, compuesto por cinco matemáticos de renombre internacional. El de este año está presidido por Hans Munthe-Kaas.

El Premio Abel fue creado en 2002 con ocasión del bicentenario del nacimiento de Niels Henrik Abel y son 20 los candidatos que lo han recibido.


 

Rafael J. Lutzardo Hernández

Rafael J. Lutzardo Hernández

Periodista y escritor. Actualmente colabora como columnista y realiza reportaje de sociedad en El Diario de Avisos.

Autor de numerosos prólogos de libros y programas de fiestas populares de nuestra tierra. Autor del libro "Vamos de Guachinches y otras casas de comidas"

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