Desde La Mesa Mota

Según estiman diversas fuentes oficiales, la crisis económica que ya se está notando en las Islas, podría alcanzar límites realmente devastadores, tras el confinamiento de la población debido a los numerosos contagios del covid-19

13.04.2020 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Según estiman diversas fuentes oficiales, la crisis económica que ya se está notando en las Islas, podría alcanzar límites realmente devastadores, tras el confinamiento de la población debido a los numerosos contagios del covid-19, el virus que ha provocado una pandemia mundial sin precedentes en la Historia de la Humanidad.

El diputado regional, presidente del Cabildo de La Gomera y líder indiscutible de uno de los partidos que forman la actual coalición del Gobierno Autónomo de Canarias, ha asegurado en una recientes declaraciones que la tasa de paro en el Archipiélago podría llegar próximamente al cuarenta por ciento de la población activa.

Esto significa, ni más ni menos, que medio millón de trabajadores en las Islas van a engrosar las lista del paro, ante la prácticamente nula actividad turística, que representa el principal sector de la economía canaria económico, del que dependen decenas de miles de puestos de trabajo directos y otro tanto de indirectos.

La Islas no recibes, desde hace semanas, contingentes de visitantes del exterior y parece que permanecerán cerradas a cal y canto cierto tiempo más, algo realmente razonable para poder controlar la pandemia que padecemos.

Esta situación provoca, en primer lugar, la suspensión de miles de vuelos, tanto operados por líneas regulares como por compañías chárter y "low cost", lo que conlleva una nula ocupación de turistas en los hoteles y apartamentos, que han tenido que cerrar sus puertas y la patronal se ha visto obligada a solicitar, en la mayoría de los casos, la activación de expedientes de regulación de empleo temporal (los llamaos ERTE), por no poder hacer frente al pago de las nóminas de los trabajadores.

Empleados de hoteles y de líneas aéreas han sido las primeras víctimas en este destrozado mercado laboral, pero hay muchos puestos de trabajo que dependen indirectamente del transporte aéreo y de la ocupación hotelera, principalmente empresas de transportes de viajeros por carretera (guaguas y taxis), de coches de alquiler, de hamacas y sombrillas en las playas, de otras actividades de ocio, como parques temáticos, zoológicos, cinematógrafos, guías turísticos, de organización de excursiones , propietarios de bares, cafetería y restaurantes y toda una variopinta serie de comercios que viven del turismo, como tiendas de ropa, grandes superficies comerciales, sitios donde el turismo adquiere "souvenirs", así como el mercado de flores y plantas ornamentales.

Un sinfín de otras empresas van a sufrir también los embates de esta crisis, como las dedicadas a suministrar productos de la tierra y de importación a las distintas cadenas hoteleras, los agricultores de la islas, las compañías de seguros, las clínicas privadas ubicadas en zonas de afluencia de visitantes y hasta los aparcacoches.

De toda esta previsible situación catastrófica solo se van a salvar los funcionarios y empleados públicos de los organismos e instituciones oficiales, los docentes adscritos a la Consejería de Educación y los que trabajan en centros de salud y hospitales públicos de la Comunidad Autónoma, las plantillas de las Fuerzas de Seguridad de Estado en Canarias (Policía Nacional y Guardia Civil) y las plantillas de organismos y empresas que cubren servicios esenciales. Sin olvidar a los jubilados y pensionistas.

El resto, el grueso de la población activa, se las va a ver y desear para poder escapar de esta gran tormenta económica que se avecina. Ríanse ustedes de otras crisis anteriores, porque el porvenir es ciertamente grave y preocupante...

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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