Desde La Mesa Mota

Estuvieron destinados a Tenerife, como gobernadores civiles de esta provincia políticos tan distintos como Mombiedro de la Torre, Luis Mardones Sevilla, Modesto Fraile Poujade y Jesús Javier Rebollo Álvarez-Amandi

22.02.2019 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

En los últimos meses de la dictadura franquista y primera etapa de la transición hacia la Democracia estuvieron destinados a Tenerife, como gobernadores civiles de esta provincia políticos tan distintos como Mombiedro de la Torre, Luis Mardones Sevilla, Modesto Fraile Poujade y Jesús Javier Rebollo Álvarez-Amandi.

Rebollo --que volvió hace unos años a Tenerife con motivo de un homenaje que la Isla rindió a Lorenzo Dorta-- era (y es, supongo) un tío muy peculiar, con un carácter muy cambiante según su estado de ánimo, en una época muy convulsa, con huelgas salvajes en el puerto santacrucero, con paros en los transportes públicos y con algunos desórdenes ciudadanos.

Un día, ejerciendo de "poncio", se levantó con el pie izquierdo y mientras estaba desayunando repasó la Prensa del día. Oh, sorpresa, era un lunes (seguramente con resaca) y vio cómo en el periódico "Jornada" aparecía una foto con un busto de mujer enseñando sus pequeños senos, lo que el gobernador debió considerar como algo pornográfico e indecente, por lo que intentó sancionar duramente a la empresa editora de la publicación.

Al final, la cosa quedó solo --creo recordar-- en un expediente administrativo, aunque Jesús Javier Rebollo mandó llamar al presidente del Consejo de Administración de la editorial, Ángel Cruz Fernández; y a los entonces directores de "El Día", José Manuel de Pablos Coello, y de "Jornada", Ricardo Acirón Royo, ante el asombro de los tres convocados, que no se explicaban la reacción del "poncio" de turno, sobre todo porque la foto fue publicada por un cabaret tinerfeño que había puesto la oportuna publicidad del negocio, adornada con el desnudo parcial de una modelo que no llamaba la atención, precisamente.

La reacción del gobernador fue excesiva, en unos tiempos en que habíamos conquistado un sistema de democracia y de libertades ciudadanas. Al final, afortunadamente, la cosa quedó en nada, como ya he escrito. Pero todavía en aquel tiempo quedaban algunos lastres del pasado reciente, en el que los censores del régimen disfrutaron de lo lindo con sus tijeretazos.

Imagen de archivo: epdlp.com | Sede del Gobierno Civil de Santa Cruz de Tenerife

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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