Desde La Mesa Mota

Algunos políticos tinerfeños han pedido en reiteradas ocasiones a la autoridad académica de nuestra Universidad que cambie el horario de comienzo de las clases y que éstas empiecen a las 10 de la mañana

30.11.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Todos los días hablo con numerosas personas sobre diversos temas para entender mejor el sentir de la población. Creo que los periodistas que analizamos la actualidad con frecuencia tenemos la obligación de palpar el pulso de la calle, de conocer sus problemas, de intentar ser objetivos trasladando esas opiniones a los lectores para conseguir, en definitiva, una mayor calidad de vida de los habitantes de un territorio y para tratar de solucionar problemas puntuales que afectan a miles de personas.

Es el caso, por ejemplo, del tan llevado y traído asunto de las colas de coches y los interminables atascos de vehículos en las principales vías de esta Isla y, en especial, los que se producen todas las mañanas entre El Sauzal y La Laguna, en sentido Santa Cruz; y por las tardes desde la salida del Aeropuerto de Los Rodeos y Las Chumberas, en dirección al norte de Tenerife.

He hablado con dos trabajadores de la Sanidad pública canaria, un hombre que se desplaza todos los días desde Los Realejos hasta el HUC de La Laguna y una joven que ha de realizar diariamente el trayecto entre La Guancha, donde reside, y el Hospital de la Candelaria.

Los dos me han dicho que las colas son más lentas y los atascos más importantes los días lectivos en la Universidad de La Laguna y que se suaviza el problema cuando no hay clases en el primer centro docente de Canarias.

Algunos políticos tinerfeños han pedido en reiteradas ocasiones a la autoridad académica de nuestra Universidad que cambie el horario de comienzo de las clases y que éstas empiecen a las 10 de la mañana, a lo que al parecer el rector Antonio Martinón se ha negado en redondo, ya que piensa que el problema de circulación vial no lo ocasiona el alumnado de la ULL.

Creo que los estudiantes universitarios no son los únicos causantes, desde luego, pero colaboran en el desastre. Y me da la ligera impresión de que la tozudez de Martinón Cejas también repercute en las colas de la Autopista del Norte. Mis dos sufridores comunicantes, al menos, piensan como quien estas líneas escribe. En fin... doctores tiene la Iglesia y, por supuesto, la Universidad de La Laguna. O eso dicen.

Imagen de archivo: diariodeavisos.elespanol.com

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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