Desde La Mesa Mota

El triunfo claro de Inés Arrimadas y de Ciudadanos en estos comicios no servirá de nada, puesto que los partidos y fuerzas independentistas suman, en conjunto, 70 diputados, cifra suficiente para gobernar en coalición.

22.12.2017. Redacción / Opinión.

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Todo el mundo presumía que la convocatoria y celebración de elecciones autonómicas en Cataluña, forzada por la aplicación del polémico artículo 155 de nuestra Constitución no iba a resolver nada en aquella comunidad, porque la sociedad de aquella region está fracturada en dos bandos claramente diferenciados.

De hecho, el triunfo claro de Inés Arrimadas y de Ciudadanos en estos comicios no servirá de nada, puesto que los partidos y fuerzas independentistas suman, en conjunto, 70 diputados, cifra suficiente para gobernar en coalición, a pesar del espectacular incremento en votos y escaños de la opción de Albert Rivera.

En Cataluña, desde hace ya bastantes años, la sociedad está gravemente rota entre separatistas y quienes defienden la unidad del Estado español y, por mucho que Rajoy hubiese querido reconciliar a la sociedad de aquella región con una nueva consulta popular, lo cierto que el intento pacificador t conciliador entre unos y otros, lo cierto que el presidente del Gobierno Central ha pegado un estrepitoso patinazo y parece claro que "el procés". en contra de lo que se pretendía, ha salido reforzado, con lo que el problemático asunto se hace crónico y no va a tener una fácil solución.

No sabemos si se lo ha planteado, pero sería recomendable que, a la vista de que los votantes han optado mayoritariamente por la independencia, el presidente del Ejecutivo español presentara su renuncia ante el Jefe del Estado, se disolvieran las dos Cámaras parlamentarias y se convocasen elecciones generales.

El artículo 155 de la Constitución dejará ahora de aplicarse desde el mismo momento en que se constituya el Parlamento autonómico y se forme nuevo Gobierno, y ese es el objetivo inmediato de los partidos independentistas: suspender cuanto antes la intervención del Estado en aquella Comunidad del Noreste peninsular, con lo que se volverá al punto de partida de las pretendidas declaración unilateral de independencia y la creación de una república catalana.

La madeja se enrolla por momentos y habrá que confiar en la futura actuación de la Justicia. Es evidente que el panorama se torna aún más oscuro. Tristemente, hemos llegado a esta situación por la torpeza del Partido Popular y de sus últimos gobiernos españoles, que no supieron reconducir a tiempo esta penosa situación, por la terquedad de Rajoy y las incomprensibles aspiraciones independentistas encabezados por el inefable Puigdemont. Se ha cosechado este 21 de diciembre lo que se sembró durante años ante la pasividad de Madrid. Es lo que hay, queridos lectores. ¡Qué pena, penita, pena!

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

Sígueme: