Opinión

Realmente no somos conscientes que la vida está en continuo movimiento, que nos bajamos de un tren y nos subimos a otro. Vamos caminando por la vida siendo viajeros de nuestra propia existencia.

Realmente no somos conscientes que  la vida está en continuo movimiento, que nos bajamos de un tren y nos subimos a otro. Vamos caminando por la vida siendo viajeros de nuestra propia existencia. Si te das cuenta  todo cambia y se regenera, nos hacemos mayores, pasamos etapas de momentos felices y otras tristes. Estamos en continuo movimiento como la tierra alrededor del sol dando lugar a las estaciones del año, donde el invierno nos indica a abrigarnos, la primavera deja salir tímidamente el sol, el verano es luz radiante que nos invita a desnudar nuestra alma y el otoño deja ver como las hojas de los árboles se  caen enseñándonos a soltar y dejar ir lo ya no quiere estar. Aprendemos de todo esto que nos movemos hacia lugares y gente que nos esperan desde siempre. Amores que vienen, amores que se van, otros que permanecen.

Nos movemos en sentidos y direcciones determinados, disfrutar del viaje es la mejor opción. Mientras nos movemos estamos dibujando historias de vida, sin darnos cuenta trazamos nuevos caminos, que traen consigo  nuevas lecciones y un profundo aprendizaje que si lo aplicas se convierte en sabiduría pura.

La vida no solo se mueve externamente, sino también dentro de nosotros, las emociones, los pensamientos etc….nos movemos y cambiamos, todo cambia, y en esa caminar, al igual que las hojas de los árboles hay gente que se va de nuestra vida. Es normal que duela, pero soltar y dejar ir lo que ya no quiere estar también es amar.  Darle paso a lo nuevo que viene con  fuerza y se está moviendo hacia ti.

No percibimos el movimiento de la tierra, pero si pudiéramos sentirlo nos daríamos cuenta de que la vida se mueve. No se trata de caminar más rápido o más lento, sino simplemente a tu ritmo. Paso a paso se construye un castillo. Si miramos hacia atrás y vemos todo lo que el hombre ha sido capaz de hacer paso a paso, sin los recursos que tenemos hoy en día. Veremos maravillas arquitectónicas como catedrales construidas siglos atrás. Un ejemplo claro de que el movimiento trae consigo un repertorio de cosas magnificas. Por eso si no te gusta donde  estas muévete no eres un árbol. La energía se genera con el movimiento, la vida es sabia sabe que moviéndose proporciona más vida. Moverse implica motivación, acelera nuestro corazón y nos da alas para volar. Los pájaros se mueven de un lado a otro, recorriendo mundo con sus cantares. Te invito a moverte por todo aquello que te mueva, todo eso que te  toca el corazón y que te incita a vivir. Muévete por tus sueños y anhelos, todo aquello que te haga emocionarte o que te apasione. No concibo la vida sin pasión y moviéndote la encuentras. A donde el corazón se inclina el pie  camina, camina tras eso que quieres. Los sueños forman parte de nosotros y también se mueven, cambian de forma y de lugar, solo  están esperando a que los alcances.

La vida no espera, es eso que pasa y se mueve, mientras tú te quedas inmóvil viéndola pasar. Pasea con ella, llévatela de la mano, hazla tu amiga y confía en ella. Un día te  dará las respuestas que una vez perdiste. Así es la vida cuando menos te lo esperas te sorprende. 

Sonia Rodríguez Acosta

Sonia Rodríguez Acosta

Coach de vida
Coach de procesos emocionales
Coach nutricional
Especialista en gestión de la ansiedad, miedos, fobias, motivación, autoestima y educación emocional.

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