Desde La Mesa Mota

Entre el 60 y el 80 por ciento de jóvenes y adolescentes han apostado en el último año, aunque mientras que antes predominaban las máquinas, ahora está creciendo la práctica del juego ‘on line’, lo que ya está representando un problema social

02.04.2019 | Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Entre el 60 y el 80 por ciento de jóvenes y adolescentes han apostado en el último año, aunque mientras que antes predominaban las máquinas, ahora está creciendo la práctica del juego ‘on line’, lo que ya está representando un problema y hasta un drama social en nuestro país. Numerosas personas se están aficionando a estos malos hábitos de apostar dinero, según han manifestado diversos especialistas en unas recientes jornadas celebradas en Madrid y organizadas por la Fundación San Juan de Dios.

Las jornadas tuvieron como objetivo evidenciar la importancia del papel de enfermería en el ámbito de la prevención, control del uso y abuso de drogas y otras adicciones, así como conocer las consecuencias físicas, psíquicas y sociales derivadas del consumo de las distintas drogas, describir el papel relevante de la enfermería, en la innovación, el cuidado y la asistencia frente a las adicciones y compartir experiencias y nuevas situaciones de los profesionales.

Uno de los especialista ha afirnado que se define como juego patológico cuando el individuo pierde la libertad de jugar y el juego pasa a ser una necesidad prioritaria, con las consecuencias que ello comporta en el ámbito personal, familiar y social.

Aunque se puede iniciar a cualquier edad, la etapa más común es en la adolescencia, con un promedio de cinco años desde el inicio de la conducta hasta la pérdida de control. Las tasas de riesgo están entre el 1 y el 2 por ciento de la población, llegando a cifras mayores en sectores de riesgo como minorías étnicas o adolescentes.

Desde los tiempos más antiguos, el ser humano se ha sentido a gusto imitando conductas o ingiriendo sustancias para buscar primero la confianza y posteriormente el propio placer. En pleno siglo XXI muchas conductas se han hecho compulsivas, en especial la ingesta de sustancias químicas, generando múltiples trastornos y diferentes situaciones epidémicas. La ludopatía es también adictiva, aunque no genere daños físicos en nuestro organismo, como es el caso de las drogas.

Igual que se ha suprimido la publicidad en los medios de comunicación de bebidas alcohólicas y de tabaco, gran parte de la sociedad es partidaria de que se prohiban también los anuncios de apuestas deportivas que se hacen a través de Internet. Una medida que parece muy lógica y razonable.

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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