Desde La Mesa Mota

Si quieren que les diga lo que siento cuando se acerca el final del año, no me gustan estas fiestas de Navidad, porque se han convertido en unas jornadas consumistas, en las que se gasta dinero a lo loco

22.12.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Si quieren que les diga lo que siento cuando se acerca el final del año, no me gustan estas fiestas de Navidad, porque se han convertido en unas jornadas consumistas, en las que se gasta dinero a lo loco, se celebran las tradicionales comidas o cenas de empresa llenas de hipocresía y de falsedad, las familias esconden los trapos sucios por unas horas y se reúnen en torno a una mesa para hartarse a comer y a beber, sin saber muy bien el porqué, con el móvil en la mano y felicitando a todo el mundo, ya que todos lo hacen, aunque uno no tenga ganas.

¿Qué sentido tiene, pues, la Nochebuena y la Navidad para la mayoría de la gente? Deberíamos celebrar el nacimiento de Jesús y casi nadie se acuerda de este hecho histórico de nuestra civilización, ocurrido hace más de dos milenios. En la mayoría de los hogares se montan belenes porque es algo que se hace de toda la vida, e importamos de los países anglosajones al Papa Nöel, para dar más lustro y brillantez a unas fiestas que sólo sirven para alienarnos, para llenarnos de deudas, para engordar y para cargarnos, porque parece que todo está justificado.

Me estoy haciendo mayor y, como en años anteriores, voy a pasar la Nochebuena con mi mujer en una casa de religiosas, donde sí se celebra el nacimiento de Jesús (un personaje histórico al que admiro), pero con sencillez y humildad, sin grandes lujos y en un ambiente sano y festivo, pero sin extravagancias ni excesos.

No me gustan estas fiestas, sobre todo después de que mi madre nos dijo adiós hace ocho años. Y si no fuera por estas monjas que nos invitan todos los años, nos quedaríamos en casa. Y aunque sea agnóstico hay que reconocer que algunas comunidades y congregaciones católicas hacen una gran labor social, como las religiosas filipenses, con quien tendremos la satisfacción y el placer de cenar otra Nochebuena más, en un ambiente solidario y muy humano, en una casa donde se ayuda a seres muy necesitados de apoyo y de cariño.

¡Feliz Navidad a todos!, sin excepción.

magen: webalia.com

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

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