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Nostalgia y conflictos en Navidad.

María del Carmen García Mora   17-12-2016   23:12:13   Tagoror Digital

¡Feliz Navidad!, ¡Felices Fiestas!..Estas son seguramente las frases que más oímos estos días.

17.12.2016. Redacción

Por: Mari Carmen García Mora

Psicóloga Sanitaria

Colegiada T-1412

¡Feliz Navidad!, ¡Felices Fiestas!

Estas son seguramente las frases que más oímos estos días. El ambiente festivo y de buenos deseos parece contagiar a todo el mundo. Bueno, a todo el mundo no. Hay mucha gente que no quiere que lleguen estas fechas, que prefieren que sea ya el día 7 de enero, o que se sienten muy tristes.

¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué hay gente que parece renacer en Navidad y gente que se deprime?

La Navidad es principalmente una fiesta cristiana, en la que cada año se renueva la fe y se celebra la venida del Mesías. Si vives la Navidad como algo espiritual es lógico que te sientas renacer.

Independientemente de la religión, esta fiesta se ha convertido en el mundo occidental en una época de celebraciones con la familia y de tener buenos deseos para los demás. Además, como seguimos el calendario cristiano, celebramos también el nacimiento de un nuevo año. Y, sobre todo, no nos engañemos, se ha convertido en una celebración capitalista de increíbles gastos en celebraciones, regalos y fiestas.

Puedes sentir que esta fiesta se ha convertido en algo superfluo y materialista y sentirte desganado ante tanto despilfarro.

También puede pasar que lleves una vida independiente de la familia y te toque sin querer “un empacho” de cenas familiares, en las que te reencuentras con gente a la que quieres ver y gente a la que no deseas ver.

O simplemente no sientas ninguna afinidad con estas fiestas ni con su ideología, y no consigas escapar de tanta celebración.

Lo que suele ser más doloroso es recordar a todas aquellas personas que amamos y que ya no están con nosotros.

Y otro problema que suele surgir en estas fechas es la disputa en el matrimonio por decidir con quien se pasa las Navidades: ¿tu familia o la mía?.

Pero de una manera u otra, todos nos vemos engullidos desde la primera quincena de diciembre hasta después del día de Reyes, por una celebración continua. Y es muy normal que la semana siguiente se llenen las consultas de los médicos con gente que ha caído enferma con síndromes virales (gripe, catarros, problemas gastrointestinales), o que sufren trastornos ansiosos depresivos. Se trata de reacciones al estrés de las fiestas.

Cada persona necesitará un plan para no caer en este estrés perjudicial para su salud y para no sentirse mal mientras están pasando las fiestas.

De manera general intenta no abandonar (por lo menos no del todo) tus costumbres, aquellas cosas que te hacen sentir bien. Si sueles hacer deporte, no abandones el deporte, si lo que te gusta es leer, no abandones la lectura.

Intenta rodearte de aquellas personas que más te van aportar en estas fiestas, con las que te sientes más en sintonía.

Ten presente a las personas ausentes, habla de ellas, recuerda cosas bonitas de las fiestas que pasaron con ustedes. No te sientas mal por estar triste. La tristeza es también una emoción necesaria.

No es obligatorio ser feliz porque sea Navidad. Nuestro bienestar o felicidad depende de muchas variables que pueden darse o no en estas fechas. Tendrás más oportunidades de sentirte “festivo” o alegre, ya que el “ambiente navideño” ayuda a ello, y podemos aprovechar para pasar momentos agradables.

Tomate tu tiempo para pensar en que vas a gastar tu tiempo y tu economía en estas fechas e intenta no dejarte arrastrar por el afán consumista. Ser consciente de lo que queremos, de lo que podemos hacer y de cómo lo queremos hacer, es un factor que nos protege de sentirnos mal.

Ser asertivo también nos puede ayudar en estas fiestas. Expresar con claridad lo que queremos, ser conscientes de que no podemos agradar a todo el mundo, por ejemplo, nos ayuda a estar más seguros, menos cansados, menos estresados.

Planifica las cenas y celebraciones y llega a acuerdos antes de Navidad con tu familia para ver cómo se distribuye el tiempo. Práctica la flexibilidad, haciendo los cambios que sean necesarios para conseguir la concordia con tu pareja.

Cómo resumen te diría que la Navidad es un periodo largo de fiestas, donde nuestras costumbres se ven cambiada, nuestros recuerdos se hacen presente y nuestros conflictos afloran al salir de nuestra zona habitual. Ser conscientes de nosotros mismos, de nuestros sentimientos, de nuestros deseos, de cómo estamos de estado de ánimo, nos ayudará a pasar esta época tal y como queramos y a prevenir posibles enfermedades cuando pasen las fiestas. Y esto es un plan para Navidades y para todo el año, vivir conscientemente nuestra vida, conociéndonos, amándonos tal y como somos y en continuo proceso de superación.

Aprovecho de nuevo este espacio para pedir que practiquemos la compasión con aquellas personas que lo están pasando mal a nuestro alrededor. Nuestras islas tienen un alto índice de pobreza y de personas al borde de la exclusión social, en estas fechas se hacen más evidentes sus necesidades. Con palabras de Eduardo Galeano:

“Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo”

¡FELIZ NAVIDAD!

 

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María del Carmen García Mora

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Psicóloga Sanitaria (UNED)
Máster de Psicología Clinica de la ULL
Experta en Mindfulness

 

 

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