Desde La Mesa Mota

Me parece magnífico que la nueva ministra de Educación del Gobierno de Pedro Sánchez y portavoz del Gabinete, Isabel Celaá, haya anunciado en las últimas horas novedosos cambios en los planes de estudio

13.07.2018. Redacción | Opinión

Por: Paco Pérez

pacopego@hotmail.com

Me parece magnífico que la nueva ministra de Educación del Gobierno de Pedro Sánchez y portavoz del Gabinete, Isabel Celaá, haya anunciado en las últimas horas novedosos cambios en los planes de estudio, como la creación el próximo curso académico de una asignatura obligatoria en la que se impartirán "valores cívicos y éticos, sobre derechos humanos y sobre virtudes cívico-democráticas", algo que estaba demandando a gritos gran parte de la sociedad española, por la sencilla razón de que los jóvenes de hoy en día no saben valorar determinadas normas de convivencia y se están perdiendo muchos conceptos de urbanidad y de respeto mutuo entre los ciudadanos.

Este asunto, desde luego, no es baladí y merece el más sincero apoyo de cualquier demócrata y ciudadano respetuoso con las normas de comportamiento que se precie, por cuanto es necesario enseñar e inculcar a los más jóvenes unos comportamientos y unas actitudes dignas para una convivencia pacífica, en libertad y con respeto.

Estamos hartos de ver a diario actitudes indeseables en cualquier comunidad y continuas faltas de respeto, por ejemplo, de niños y niñas hacia las personas mayores. Diariamente vemos guaguas y tranvías donde personas incapacitadas o de la tercera edad que tienen que permanecer de pie , mientras mozalbetes y chiquillos permanecen sentados cómodamente, sin cederle los asientos que ocupan a semejantes que agradecerían mucho ese simple gesto, por poner solo un ejemplo de conductas incívicas y carentes de la más minima consideración.

Por otra parte, me parece genial que la ministra Celaá haya anunciado igualmente que se reformará la asignatura de religión --que no se suprimirá, que conste, pese a determinadas criticas interesadas-- para que deje de computar en la nota media del expediente académico de los alumnos.

Se trata, sin duda, de una medida razonable y comprensible, consecuente con un estado que constitucionalmente se ha definido como laico y aconfesional. ¿No les parece a ustedes que la anunciada reforma de esta asignatura --considerada siempre como una "maría"-- es absolutamente lógica? Eso es lo que pienso y así lo expreso

Paco Pérez

Paco Pérez

Periodista

Sígueme: