Opinión

En varias ocasiones hemos planteado que los elementos principales de la política energética en Canarias eran, las energías renovables, las centrales hidroeléctricas de bombeo reversibles y las interconexiones

21.03.2022 | Redacción | Opinión

Por: Óscar Izquierdo

Presidente de FEPECO

En varias ocasiones hemos planteado que los elementos principales de la política energética en Canarias eran, las energías renovables, las centrales hidroeléctricas de bombeo reversibles y las interconexiones. Se trata de elementos íntimamente ligados, de tal manera que la ausencia o retraso de alguno de ellos, influye muy negativamente en los otros. En este sentido, se observa con preocupación desde la isla de Tenerife, el retraso o más bien, oscurantismo, de la actual situación en la tramitación de la Central Hidroeléctrica de Bombeo en nuestra isla. Mientras, ya la Central de Chira-Soria, en Gran Canaria, da los primeros pasos para su ejecución, lo cual evidencia la fortaleza de sus Instituciones y el interés de Red Eléctrica de España, REE. Todo un ejemplo que hay que copiar, una vez más.

Los efectos positivos que aporta una central hidroeléctrica de bombeo, en un sistema aislado como el canario, se pueden resumir, en un incremento de la garantía del suministro, aumento de la integración de energías renovables, así como independencia energética y ahorro en los costes. Es decir, eficiencia y seguridad, garantizando el suministro de energía de manera sostenible medioambiental y económicamente.

En este momento, no se tiene conocimiento público de la fase en que se encuentra esta importante y trascendental infraestructura para Tenerife. Nos preguntamos ¿ha enviado Red Eléctrica de España, REE, al Ministerio correspondiente el informe de necesidad, que es preceptivo para iniciar la tramitación?, ¿existe ya informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC?, ¿cuándo será la aprobación por parte del Ministerio correspondiente?, todo ello suponiendo que ya hubiera tenido una ubicación determinada, cuestión ésta que sigue siendo una incógnita, a pesar de la ventaja que mayoritariamente presenta Güímar, avalada mayoritariamente por todos los profesionales o expertos en la materia. En esta tesitura de incertidumbre, la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, responsable en la materia y dirigida por el socialista, José Antonio Valbuena Alonso, que hace tiempo perdió la visión general de una política energética para Canarias, sigue emperrado en una solución donde al parecer no existe sino el “autoconsumo”, obviando la necesidad de desarrollar otras cuestiones, como mínimo de la misma importancia.

De nada vale incrementar e implantar más energías renovables, si después no se puede almacenar. Dicha energía renovable que puede penetrar en la red está limitada por el Operador del Sistema, Red Eléctrica de España, REE, de acuerdo con criterios de seguridad en cada uno de los sistemas insulares. Disponer de las plantas hidráulicas de bombeo, permitirá prescindir del mínimo técnico de algunos grupos de generación convencional.

En estas circunstancias, el Cabildo de Tenerife y los distintos grupos políticos en el Parlamento de Canarias, deberían solicitar información, tanto a Red Eléctrica de España, REE, como al Gobierno de Canarias, ya que el retraso de la planta hidráulica de bombeo en Tenerife implica un obstáculo al empleo y desarrollo de las energías renovables. Así como también, a la seguridad energética, que tanto hace falta en Tenerife, porque no podemos olvidar, los sufridos apagones generales o ceros energéticos, que tanto daño han hecho a los ciudadanos y a las empresas. En julio de hace dos años, 2020, el consejero Sr. Valbuena manifestó públicamente que ese mismo mes habría una reunión con representantes de la Secretaría de Estado de Energía, para tratar sobre el plan de inversiones en infraestructuras eléctricas en Canarias, con especial dedicación a Tenerife, afectada de manera recurrente. No sabemos si llegó a celebrarse la citada reunión o en el caso de que se hubiera producido, que resultados operativos se han obtenido. En resumen, la pregunta a contestar por los que tienen responsabilidades al respecto es ¿para cuándo la Planta Hidráulica de Bombeo en Güímar, Tenerife?

Imagen de archivo: Óscar Izquierdo, presidente de FEPECO